Estudio bíblico de Amós 1:4-15

Amós 1:4-15

Continuamos hoy, estimado oyente, nuestro recorrido por la profecía de Amós. En nuestro programa anterior, comenzamos el estudio en el primer capítulo. En el comienzo mismo de nuestro análisis dijimos que Amós era un hombre valiente con un mensaje de Dios. El profeta no solo era desconocido cuando llegó a Betel, en el reino del norte o de Israel, sino que también es bastante desconocido en la actualidad. En realidad, deberíamos asociar al Amós de los tiempos Bíblicos con Oseas, porque ambos profetas fueron contemporáneos y seguramente se conocieron entre sí. El mensaje de Oseas enfatizó el amor de Dios, pero presentando a un Dios de amor que también piensa juzgar. Y Amós habló sobre la elevada e inflexible justicia de Dios, que le lleva a juzgar el pecado.

Es sorprendente observar que Amós tenía una apreciación mundial de la situación, una concepción global. Él primero habló a las naciones vecinas de Israel. Habló a los grandes poderes mundiales de aquel día, lo cual no constituyó un hecho nuevo o único. Más adelante otros profetas como Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel, también lo hicieron. Pero el método utilizado por los citados profetas fue el de hablar en primer lugar del juicio de Dios sobre la nación de Israel, y después, entonces, hablaron del juicio sobre las otras naciones. Ahora, Amós invirtió ese método. Él habló primero del juicio de Dios sobre las naciones vecinas y después, del juicio de Dios sobre Israel.

Cuando Amós habló primero en Betel, el santuario del rey, indicando que Dios iba a juzgar a Siria, Filistea, Fenicia, Edom, Amón y Moab, todos llenaron el santuario del rey. El profeta, en realidad, estaba reuniendo a gran cantidad de gente a su alrededor, porque a ellos les gustaba oír su predicación en cuanto a los pecados de los habitantes de Moab, porque de esa manera el profeta no estaba hablando de sus pecados como israelitas.

Finalizamos nuestro programa anterior comentando el juicio contra Siria en el versículo 3 de este capítulo y nos referimos a la frase porque trillaron a Galaad con trillos de hierro. Esta fue una atrocidad que Siria había cometido y por la cual esa nación iba a ser juzgada. Estos instrumentos para trillar eran agudos y se usaban para quebrantar la mies tendida en la era y separar el grano de la paja. Se creyó que con tales instrumentos ellos desgarraron los cuerpos de los habitantes de Galaad. En 2 Reyes capítulo 10, versículos 32 y 33, leemos: 32En aquellos días comenzó el Señor a cercenar el territorio de Israel. Hazael los derrotó en todas las fronteras, 33desde el oriente del Jordán, por toda la tierra de Galaad, de Gad, de Rubén y de Manasés, desde Aroer, que está junto al arroyo Arnón, hasta Galaad y Basán. Así que, según este relato de los libros históricos de la Biblia, Siria descendió primero para atacar a estas tribus y en realidad las destruyó.

Ahora, ¿qué quiso decir Amós con Galaad? Galaad estaba situada en la orilla occidental del río Jordán. Era la tierra que se extendía hasta el Mar de Galilea y en la cual las tribus de Rubén, Gad y la media tribu de Manasés permanecieron cuando ocuparon el lado equivocado del Jordán. Siria estaba situada justamente al norte y descendió contra ellos. Incluso en nuestra época persisten la tensión entre Siria e Israel a causa de las alturas del Golán, que corresponden a la antigua tierra de Galaad. En aquellos tiempos, aquella nación del norte se acercó para atacar a los israelitas y los destruyó literalmente de la forma en que hemos descrito. En este pasaje el profeta dijo que Dios iba a juzgarlos por su crueldad y brutalidad.

Ahora, los versículos 4 y 5 de este primer capítulo de Amós, dicen:

"Prenderé fuego a la casa de Hazael y consumirá los palacios de Ben-adad. Quebraré los cerrojos de Damasco y destruiré a los moradores del valle de Avén y a los gobernadores de Bet-edén, y el pueblo de Siria será transportado a Kir, dice el Señor."

Ahora, aquí se anunció que el fuego caería sobre el rey Hazael y los palacios de Ben-adad. Si alguien ha ido a Damasco habrá observado que no se ve la ciudad original o su emplazamiento.

Se afirmó que era la ciudad más antigua del mundo, pero en realidad su ubicación se ha ido desplazando de un lugar a otro por esa área. En varias ocasiones ha sido arrasada por el fuego, y la destrucción aquí citada ocurrió en una de esas ocasiones.

El versículo 5 también incluyó la frase y destruiré los moradores del valle de Aven. Si hoy uno viaja de Beirut a Damasco, pasa por un lugar llamado Baalbek, situado en la llanura de Aven. Las ruinas que allí pueden contemplarse son espectaculares. Más adelante, los romanos trataron de colonizar el lugar porque en aquella época constituía un paisaje hermoso. Las ruinas del templo allí situado dan testimonio de las construcciones de aquel tiempo. Pero Baalbek fue destruida y la mayoría de su población ya no se encuentra en la zona.

Y el versículo 5 finalizó diciendo y el pueblo de Siria será transportado a Kir. Esta frase significa que ellos serían llevados cautivos por los Asirios. Kir era una provincia del imperio Asirio. Siempre decimos que es conveniente tener un conocimiento de la geografía de esa área, porque hace más comprensible el texto Bíblico. Tenemos que recordar que cuando uno examina la Biblia no está leyendo acerca de algo que nunca ha existido, sino de un lugar real; incluso cuando la Biblia habla sobre el cielo, está hablando de un sitio real.

Leamos ahora los versículos 6 al 8, que nos hablan sobre

El juicio contra Filistea por hacer esclavos

"Así ha dicho el Señor: Por tres pecados de Gaza, y por el cuarto, no revocaré su castigo: porque llevó cautivo a todo un pueblo para entregarlo a Edom. Enviaré fuego sobre la muralla de Gaza, y consumirá sus palacios. Destruiré a los moradores de Asdod y a los gobernadores de Ascalón; volveré mi mano contra Ecrón y el resto de los filisteos perecerá, ha dicho el Señor Dios."

Ya dijimos anteriormente que la frase por tres pecados de Gaza, y por el cuarto era una expresión idiomática que significaba que aquí se podían enumerar muchos pecados. Fue como si la copa de maldad se hubiera llenado.

Gaza se encontraba en Filistea, así que esta cita se refería a ese imperio.

El juicio contra los Filisteos se debió a que estaban haciendo esclavos. Los Filisteos tomaron un cierto número de esclavos israelitas y los vendieron al pueblo de Edón y a Fenicia. Los Fenicios que eran grandes comerciantes, a su vez, los vendieron como prisioneros de guerra para que fueran esclavos, enviándolos por todo el Mar Mediterráneo. Debido a esta situación, Dios dijo que iba a juzgar a Filistea.

Ahora, es muy interesante observar lo que está sucediendo hoy con la zona de Gaza, ya que está situada en la zona árabe pero bajo el control de Israel, y es un territorio que está enfrentando graves problemas e inestabilidad. Sin embargo, Asdod y Ascalón aún están en Israel. Los visitantes a esta zona verán que en Asdod hay una gran refinería y se ha construido un nuevo puerto. Algunos han pensado que con el tiempo se convertiría en un puerto para barcos de transporte más importante incluso que Haifa. Opinamos que Asdod está mejor situado que Haifa. Y Ascalón se encuentra al sur de Asdod. Allí pueden verse los restos del templo de Dagón, donde estuvo Sansón, como podemos leer en Jueces 16. Así que estos lugares geográficos Bíblicos pueden ser fácilmente identificados.

El juicio de Dios cayó sobre estos lugares exactamente como Dios lo había indicado. Él dijo; enviaré fuego sobre la muralla de Gaza, y consumirá sus palacios. En el registro histórico del reino de Ezequias, en 2 Reyes capítulo 18, versículo 8, leemos: 8 Ezequías también derrotó a los filisteos hasta Gaza y sus fronteras, desde las torres de las atalayas hasta la ciudad fortificada. Y el relato continuó diciendo que Exequias destruyó toda esa área en particular. Así que podemos ver que la profecía de Amós se cumplió literalmente. Este ejemplo de profecía cumplida hace que esta sección sea especialmente significativa e interesante. Y también establece un modelo por el cual Dios cumplirá la profecía en el futuro.

Ahora llegamos a un párrafo titulado:

El juicio contra Fenicia por romper un tratado

El juicio contra Fenicia caería sobre esa nación no solo por vender esclavos - recordemos que los Filisteos vendieron esclavos a Fenicia y ésta, a su vez, los vendió al resto del mundo - sino también por romper su tratado con Israel. Hiram, rey de Tiro, había sido amigo personal de David y disfrutaron muchos años de amistad. Ningún rey de Israel o de Judá había hecho jamás un tratado de guerra con Fenicia. Pero después, Fenicia rompió el tratado. Leamos el versículo 9 de este primer capítulo de Amós:

"Así ha dicho el Señor: Por tres pecados de Tiro, y por el cuarto, no revocaré su castigo: porque entregaron a todo un pueblo cautivo a Edom y no se acordaron del pacto de hermanos."

Aquí tenemos una repetición de esa expresión figurativa, por tres pecados de Tiro, y por el cuarto, que significaba una referencia a muchos pecados. El Señor podía haber enumerado muchos, pero mencionó solo los más importantes.

Este versículo, en la frase entregaron a todo un pueblo cautivo a Edom y no se acordaron del pacto de hermanos, resaltó el rompimiento del tratado que los Fenicios tenían con Israel. Continuemos leyendo el versículo 10:

"Enviaré, pues, fuego sobre la muralla de Tiro y consumirá sus palacios."

Primero, fueron los asirios los que lucharon contra Tiro, la gran ciudad de los Fenicios, pero no fueron capaces de tomarla. Ha habido dudas sobre si Nabucodonosor conquistó la ciudad o no. Sin embargo, se admite que Nabucodonosor forzó a Tiro a retirarse a una isla que se encontraba en el mar a un kilómetro de distancia, y donde volvieron a edificar su ciudad. Nabucodonosor, entonces, destruyó la vieja ciudad que se encontraba en el continente. Y unos 250 años después, llegó Alejandro Magno, vio aquella ciudad en la isla, apreciando que era muy rica y próspera, y construyó una calzada o carretera elevada que llegara hasta dicha isla. Al hacerlo, cumplió la profecía de Ezequiel en la que Dios dijo que los invasores arrasarían y arrastrarían completamente el terreno de la ciudad antigua, arrojando los restos al mar (aquí podemos ver Ezequiel 26). Alejandro, entonces, utilizando la calzada que había construido tomo la ciudad nueva y la destruyó, dando por finalizada la historia de Tiro. Así que la profecía sobre Tiro se cumplió literalmente.

Ahora, llegamos al párrafo titulado

El juicio contra Edom por su espíritu vengativo

En el fondo de un sentimiento de venganza con frecuencia se encuentran los celos. Los Edomitas estaban celosos de sus hermanos. Es que Edom procedía de Esaú, e Israel de Jacob; Jacob y Esaú eran hermanos gemelos e hijos de Isaac. Leamos ahora los versículos 11 y 12 de este primer capítulo de Amós:

"Así ha dicho el Señor: Por tres pecados de Edom, y por el cuarto, no revocaré su castigo: porque persiguió a espada a su hermano y violó todo afecto natural; en su furor le ha robado siempre y ha guardado perpetuamente el rencor. Prenderé fuego a Temán y consumirá los palacios de Bosra."

En Petra, ciudad emplazada en la roca, capital de Edom, situada en Temán, todo lo que se pudo incendiar quedó destruido. Los palacios de Bosra han sido destruidos y han desaparecido completamente. Así que la profecía contra Edom se cumplió literalmente. Como ya hemos dicho, el juicio cayó sobre ellos por su comportamiento vengativo, producido por los celos que sentían contra sus hermanos, los israelitas.

El párrafo siguiente nos habla sobre

El juicio contra Amón por sus crímenes violentos

Aquí vemos a Amón, nación de los Amonitas. Desde un punto de vista geográfico, podemos ver que el profeta se estaba moviendo en forma circular. Comenzó con Siria, después con Fenicia, Filistea, Edón en el sur y finalmente con Amón.

Este juicio se debió a un crimen violento. Leamos el versículo 13 de este primer capítulo de la profecía de Amós.

"Así ha dicho el Señor: Por tres pecados de los hijos de Amón, y por el cuarto, no revocaré su castigo: porque para ensanchar sus tierras abrieron a las mujeres de Galaad que estaban embarazadas."

Los amonitas se encontraban en la ribera oriental del río Jordán, y se unieron a los sirios luchando contra las dos tribus y media de Israel que se habían instalado en la tierra de Galaad. Y lo hicieron para extender sus fronteras. Y, finalmente por hoy, leamos los versículos 14 y 15 de este primer capítulo de Amós:

"Encenderé fuego en el muro de Rabá y consumirá sus palacios con estruendo en el día de la batalla, con tempestad en día tempestuoso; y su rey irá en cautiverio con todos sus príncipes, dice el Señor."

En la frase encenderá fuego en el muro de Rabá y consumirá sus palacios vemos el trágico anuncio del juicio de Dios contra los Amonitas. Rabá era una gran ciudad, como capital de esta nación. Más adelante, los Griegos la llamaron Filadelfia. Recibió ese nombre en honor a Ptolomeo Filadelfo de Egipto. Hoy la conocemos como Amán, la capital de Jordania. En la actualidad pueden verse las ruinas de la gran civilización del pasado, que fue destruida completamente. La nación moderna de Jordania fue edificada sobre las ruinas de la nación de los Amonitas.

En 2 Reyes capítulo 8, versículos 12 y 13, podemos leer acerca del pecado que provocó el juicio de Dios contra ellos. Dice así el citado pasaje Bíblico: 12Entonces Hazael le preguntó: - ¿Por qué llora mi señor? Él respondió: -Porque sé el mal que vas a hacer a los hijos de Israel: Pegarás fuego a sus fortalezas, a sus jóvenes matarás a espada, estrellarás a sus niños y abrirás el vientre a las mujeres que estén encintas. 13Hazael dijo: -Pues, ¿qué es tu siervo, este perro, para que haga tan grandes cosas? Eliseo respondió-El Señor me ha revelado que tú serás rey de Siria. En otras palabras, Eliseo le dijo a Hazael: "Tu dices que solo un perro haría semejante cosa, pero tu vas a hacerlo". Lo cierto fue que él hizo lo mismo que, según sus propias palabras, haría un perro. En estas palabras del segundo libro de los Reyes tenemos la evidencia de los crímenes violentos que aquel rey hizo cometió contra los israelitas. Aquí tenemos el anuncio de que aquel rey iba a estrellar a los niños de aquel pueblo y a abrir el vientre de las mujeres que estaban encintas. Y así sucedió en la realidad. Fue un crimen espantoso, horrible, y fue a causa de ese crimen que Dios juzgó a los Amonitas.

Bien, estimado oyente, vamos a detenernos aquí por hoy. Como esperamos continuar contando con su compañía, le sugerimos leer el capítulo 2 de Amós para que pueda estar mejor informado de lo que estudiaremos en nuestro próximo programa.

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