Estudio bíblico de Proverbios

Predicación escrita y en audio de Proverbios 15:1-33

Proverbios 15:1-33

Este capítulo, estimado oyente, contrasta la bondad y la maldad, y enfatiza el papel de la lengua, y luego, del corazón. Para comenzar este estudio, leamos el primer versículo, que nos inicia al tema de

La lengua

"La respuesta suave aplaca la ira, pero la palabra áspera hace subir el furor."

Estamos seguros que al leer este proverbio uno recuerda dos personajes bíblicos: Abigail y Nabal. Ya hemos visto varios proverbios que se aplican a ellos. Abigail, una mujer muy hermosa, una esposa amante. Y Nabal, su esposo, un insensato, pero un hombre que tenía grandes riquezas.

Alguien ha escrito un libro llamado, "La Bella y La Bestia". Y es la historia de Nabal y Abigail. O diríamos que Abigail era la Bella y que Nabal era la Bestia. Recordemos que cuando Abigail oyó que su esposo había enviado una respuesta insultante a David, quien había cuidado sus rebaños con dedicación, hizo que sus siervos prepararan apresuradamente una gran cantidad de comida para David. Después salió a recibirle y se postró ante él. Ella lo reconoció como el futuro rey diciéndole: tu vida será atada al haz de los que viven delante del Señor tu Dios; esa fue una hermosa forma de expresarle que su vida estaría protegida por Dios. Ella dio una respuesta suave que aplacó la ira de David. Y en este proverbio también se nos dice, pero la palabra áspera hace subir el furor. Ese furor de David había sido provocado por las palabras ásperas de Nabal.

Uno encuentra muchas ilustraciones de este principio al recorrer las páginas de la Biblia. Y encontramos que el Señor Jesucristo mismo usó el lenguaje más duro y severo de la Escritura en su denuncia a los fariseos, en Mateo 23. Ahora, hay un momento adecuado en el cual hay que decir las cosas como son, y el Señor Jesús sin duda alguna pudo hacerlo. Pero observemos que compasivo fue con aquellos que necesitaban la gracia de Dios. A esa pobre mujer que había sido descubierta cometiendo un pecado, le dijo: ni yo te condeno. Y añadió: vete y no peques más. (Juan 8:11). ¡Qué bondadosas fueron Sus palabras! Así que encontramos ilustraciones de este proverbio una y otra vez en los relatos del Antiguo y del Nuevo Testamento. Hay un momento para pronunciar las palabras suaves, compasivas, y hay también un momento cuando la respuesta tiene que ser severa. El versículo 2 de este capítulo 15 dice:

"La lengua de los sabios adorna la sabiduría, pero la boca de los necios dice sandeces."

Nuevamente nos encontramos aquí con los asuntos de la lengua. Y quisiéramos repetir algo que ya hemos dicho anteriormente, y es que en la Biblia se dice mucho más acerca del abuso de la lengua, que del abuso del alcohol. Con esto no queremos decir que estamos minimizando las consecuencias del abuso del alcohol, A veces se señala con el dedo acusador a las personas que son adictas a las drogas, pero se disculpa o tolera al alcohólico, considerándole como una víctima de las circunstancias, que necesita ayuda. ¡Y por cierto que lo es! La Biblia condena la ebriedad, pero, incluso con mayor severidad, condena los abusos y carácter destructivo de la lengua. Este pequeño órgano del cuerpo le revelará a la gente lo que realmente somos, y nos delatará. Ahora, el versículo 3 de este capítulo 15 de Proverbios dice:

"Los ojos del Señor están en todo lugar, mirando a los malos y a los buenos."

Usted puede mirar a la derecha y a la izquierda y llegar a la conclusión de que nadie le está mirando. Sin embargo, estimado oyente, Dios lo está observando.

Recordemos la ocasión en que Moisés vio a un egipcio maltratando a uno de sus hermanos de raza que era un esclavo y mirando a su alrededor, pensando erróneamente que nadie le veía, mató al egipcio. Sin embargo, se olvidó de mirar hacia arriba. Dios lo sabía. Y alguien más también le había visto. Tenemos que darnos cuenta que su vida y la mía son como un libro abierto ante Dios. Y lo que puede ser un pecado secreto aquí en la tierra, es un escándalo abierto en el cielo. Recordemos este proverbio. Los ojos del Señor están en todo lugar, mirando a los malos y a los buenos. Luego tenemos el versículo 4 que nos dice:

"La lengua apacible es árbol de vida, pero la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu."

Nuevamente se nos menciona aquí la lengua, que nos puede meter en muchos problemas, o también nos puede librar de problemas o ayudarnos a salir de ellos. Puede ser una bendición o puede ser una maldición para usted. El versículo 5 dice:

"El necio menosprecia el consejo de su padre; el prudente acepta la corrección."

Ya hemos visto que se dice mucho en el libro de Proverbios acerca de escuchar el consejo y la instrucción. Se ha dicho que usted no puede decirle cualquier cosa a un insensato. Bueno, usted puede decirle lo que quiera, pero no se lo podrá hacer entender por la muy sencilla razón de que el no estará escuchando consejos ni enseñanzas. Luego, en el versículo 6 leemos:

"En la casa del justo hay gran provisión, pero turbación hay en las ganancias del malvado."

Este contraste no se refiere a las riquezas materiales. Esta provisión y abundancia que hay en la casa del justo consiste en vivencias tales como alegría, paz, amor, consuelo, compasión; todas ellas tienen gran valor, son grandes tesoros en esta vida. El contraste es con las ganancias del malvado, que consisten en grandes problemas y turbación. Leamos el versículo 7:

"La boca de los sabios siembra sabiduría; no así el corazón de los necios."

En este proverbio se cambia la palabra, de "lengua" a "boca" o "labios", pero el significado sigue siendo el mismo. El sabio, esparce, siembra sabiduría. Luego, el versículo 8, dice:

"El sacrificio que ofrecen los malvados es abominable para el Señor; la oración de los rectos es su alegría"

Este es un principio fundamental. Los malvados no pueden hacer el bien, ni pensar correctamente. Es imposible para ellos hacerlo. Escuchemos lo que dice el versículo 26 de este mismo capítulo 15: Abominación son para el Señor los pensamientos del malo, pero las expresiones de los puros son limpias. El Señor no soporta los pensamientos de los malvados, ni los sacrificios que ofrece o obras que el realiza.

Y esa es la razón por la que son insoportables es esas personas están mal, mal por dentro, y mal por fuera. Están en una mala condición y todo lo que hacen, está mal. Por lo tanto, el problema que tienen es que no han aprendido a acercarse a Cristo en humildad, reconociendo su condición perdida, para obtener la salvación. Alguien ha dicho: "Una persona que confía, aunque sea en lo más mínimo, en sus obras para lograr la salvación, es un alma perdida". Y eso es cierto, estimado oyente. Dice este proverbio que hemos leído: el sacrificio que ofrecen los malvados es abominable para el Señor. Una persona puede ser religiosa. Quizás vaya a la iglesia y cumpla con ciertas formalidades, pero en lo que respecta a Dios, eso no es suficiente, no tiene valor. Es difícil entender por qué la gente cree que realizando ciertos actos religiosos, ello les coloca en una relación correcta con Dios. El corazón humano debe ser cambiado. Dios realiza una decoración interior, antes de que El pueda hacer una decoración exterior. Y Él no está interesado en su decoración exterior, hasta que El lleve a cabo una obra de decoración interior de su vida. Ahora, en el versículo 9 leemos:

"Abominable es para el Señor el camino del malvado; él ama al que sigue la justicia."

Hemos visto lo que Dios piensa de los sacrificios ofrecidos por los malvados, y de los pensamientos de los malvados; ahora vemos que la conducta de los malvados también le resulta insoportable al Señor. Pero El ama a la persona que vive una vida recta, una vida de justicia. Recordemos que en 1ª Corintios 1:30 se nos dice que Dios ha hecho que Cristo sea nuestra justificación. En el versículo 10 leemos:

"La disciplina severa es molesta al que deja el camino; el que aborrece la reprensión morirá."

A ninguna persona le gusta que se le diga que ha cometido un error. Hay algunos que no aceptarán ninguna clase de consejo o reconvención. Después de haber considerado los problemas de la lengua, leamos ahora el versículo 11, que comienza a hablarnos de

El corazón

"El sepulcro y la destrucción están delante del Señor, ¡cuánto más los corazones de los hombres!"

En relación con este proverbio, recordemos lo que dice Hebreos 4:13: Y no hay cosa creada oculta a su vista, sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta. Y Dios discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. El mundo invisible, que ninguno de nosotros ha visto, y sobre cuya existencia el hombre del mundo no cree, está abierto ante Dios.

Solo Dios puede hacer que ese mundo invisible sea real para el hijo de Dios, el cual le dará a él una perspectiva verdadera de esta vida. El hombre que vive con la idea de que esta vida es todo lo que existe, tiene un sistema de valores diferente al que el hijo de Dios tiene, así como también, una lista diferente de prioridades. Cuando hablamos con gente que no son hijos de Dios, es importante comprender su perspectiva de la vida, para entender como es su forma de pensar. Pero solo Dios puede revelar lo que hay en el otro lado del mundo invisible. Usted y yo no podemos hacerlo. Solo el Espíritu de Dios puede tomar las cosas de Cristo y convertirlas en una realidad para nosotros y para ellos.

Jesucristo anduvo en esta tierra de forma corporal hace más de 2000 años. Y Él cruzó por la puerta de la muerte y fue resucitado al tercer día. Y por cuarenta días Él se reveló a Sus discípulos. Y, luego, Él regresó a la gloria y nos envió el Espíritu Santo. Y sólo el Espíritu de Dios, estimado oyente, puede hacer que Él sea real para nosotros. Como dijo en Juan 16:15, el Señor Jesucristo prometió: el tomará de lo mío y os lo hará saber. Es muy importante que seamos conscientes de esta realidad. Luego, en el versículo 13 de este capítulo 15 de Proverbios, leemos:

"El corazón alegre embellece el rostro, pero el dolor del corazón abate el espíritu."

Es bien sabido que la risa, el buen ánimo y la alegría en realidad añaden algo positivo a la salud del hombre y también a la duración de su vida. Traen a la vida a una dimensión maravillosa que no puede estar allí si nosotros vivimos en aflicción, amargados, y en el pesimismo, Avanzando algo más, el versículo 14 dice:

"El corazón inteligente busca la sabiduría, pero la boca de los necios se alimenta de necedades."

Aquí el escritor está enfatizando el corazón, antes que la cabeza del ser humano. Está hablando no tanto de acumular ciertos hechos, sino de discernimiento espiritual o, como alguien lo ha expresado, de "un sentido común santificado". Y, estimado oyente, usted sabe que hace mucha falta eso. Existe una gran escasez en la tierra en el día de hoy, es decir, una enorme carencia de ese discernimiento espiritual, Veamos ahora lo que nos dicen los versículos 16 y 17 de este capítulo 15 de Proverbios:

"Mejor es lo poco con el temor del Señor, que un gran tesoro donde hay turbación. Mejor es comida de legumbres donde hay amor, que de buey engordado donde hay odio."

Una buena ilustración de esto la podemos encontrar en la vida de Daniel. Recordemos que, cuando era joven, él fue llevado como esclavo a Babilonia. Él demostró tener una notable capacidad, así que fue colocado con los hombres sabios para ser entrenado para el servicio en el gobierno. Se le dispuso una cierta dieta que él se negó a comer, porque estaba prohibida por las leyes de Dios. En lugar de la misma, pidió una dieta de cereales. Lo hizo por su temor reverente de la voluntad del Señor. Él quería servir a Dios. ¡Y cómo honró Dios a aquel hombre! Le convirtió en el primer ministro de Nabucodonosor, el primer gobernante mundial. Cuando los Persas asumieron el poder, Dios hizo nuevamente que Daniel se convirtiera en el primer ministro de Ciro el Grande, segundo gobernante mundial. Así es que Dios honró a su siervo. Y ahora, en el versículo 18 de este capítulo 15, leemos:

"El hombre iracundo promueve contiendas; el que tarda en airarse apacigua la rencilla."

Y eso nos refiere una vez más, al primer versículo que leímos en este capítulo. La persona que es grosera y agresiva en su manera de tratar a los demás siempre va a promover conflictos.

Sin embargo, también es cierto que la predicación de la Palabra de Dios suscitará conflictos. Recordemos que el Señor Jesucristo fue la persona más controversial que ha vivido en este mundo. Allí donde se predique la verdad, los conflictos y discusiones serán el resultado, porque habrá personas que no quieran escucharla. Recordemos el ejemplo que pusimos, de que la Palabra de Dios funciona como un detector especial, que si uno lo pone frente a una congregación, usted puede saber quién es un cristiano genuino y quién no.

En el campo, cuando uno sale a alimentar a los animales por la noche, uno utiliza una luz o una linterna. En el momento en que uno abre la puerta del granero, se ilumina su interior; entonces puede ver que las ratas huyen para refugiarse en un lugar y las aves que se encuentran posadas en el techo comienzan a cantar. O sea que la luz produce dos efectos muy diferentes. Y cuando la Palabra de Dios es predicada, usted verá que algunos huyen buscando refugio y otros se alegran y demuestran su alegría.

Recordemos que no tenemos que exagerar la ofensa que implica la cruz, sino que debemos limitarlos a proclamarla. Ahora, el versículo 20 de este capítulo 15 de Proverbios, nos dice:

"El hijo sabio alegra al padre; el hombre necio menosprecia a su madre."

Y estimado oyente, el padre se jacta si su hijo tiene éxito en la vida. Pero si él está fracasando, su actitud será diferente. Leamos, ahora el versículo 23:

"El hombre se alegra con la respuesta de su boca; la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!"

Lo importante no es lo que uno dice sino cuando lo dice. A veces, la palabra correcta pronunciada a tiempo da buen resultado. Muchos de nosotros podríamos dar testimonio hoy que la Palabra apropiada en el tiempo apropiado cambió todo el curso de nuestras vidas. Y ahora, el versículo 26 dice:

"Abominables son para el Señor los pensamientos del malo, pero las expresiones de los puros son limpias."

Ya hemos visto esto antes que los sacrificios de los malvados, los caminos o la conducta del malvado y los pensamientos de los malvados, resultan insoportables al Señor. El malvado tiene que apartarse de sus malos caminos, y tiene que volverse hacia Dios. Pasando ahora, al versículo 29 leemos:

"El Señor está lejos de los malvados, pero escucha la oración de los justos."

El Apóstol Pedro escribió lo mismo. Dijo que Dios oye la oración, y esto es interesante ? la oración de los justos. Pero Él cierra sus oídos a la oración de los malvados (1Pedro 3:12). Dice el versículos 30 de Proverbios 15:

"La luz de los ojos alegra el corazón; la buena noticia conforta los huesos."

Una persona positiva eleva el ánimo. Esta es una realidad; la buena salud emocional contribuye a la salud y al bienestar físico. Finalmente leamos el versículo 33, último versículo de Proverbios 15:

"El temor del Señor es enseñanza de sabiduría, y a la honra precede la humildad."

La lección importante que las personas tienen que aprender es acercarse a Dios con una actitud de humildad, para aprender de Él. Todos necesitamos pasar por esa lección. Al recorrer la Biblia con la ayuda del Espíritu Santo, tenemos un encuentro con la Palabra de Dios, con el Dios de la Palabra, y con el Señor Jesucristo.

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