Estudio bíblico de Eclesiastés

Predicación escrita y en audio de Eclesiastés 10:11-11:10

Eclesiastés 10:11 - 11:10

Amigo oyente, regresamos hoy al capítulo 10 de este Libro de Eclesiastés que estamos estudiando y vamos a considerar lo que aquí se dice a partir del versículo 11. Permítanos recordarle que todavía nos encontramos en esta sección que llamamos "buscando la satisfacción en la moralidad". Es decir, la vida caracterizada por buenas obras. Éste era una búsqueda un experimento que Salomón estaba realizando. Éste fue el último experimento que él hizo, y, probablemente, pasó más tiempo en éste que en cualquiera de los otros que realizó. La sección más extensa trata con este período en particular.

Comencemos pues nuestra lectura con el versículo 11, de este capítulo 10 de Eclesiastés:

"Si la serpiente muerde antes de ser encantada, de nada sirve el encantador."

Es necesario que comprendamos bien las costumbres del oriente si vamos a entender lo que este versículo nos está diciendo. Es muy similar al pasaje Bíblico que se encuentra en el Libro de los Salmos 58:4 y 5. Allí el rey David nos presentó una referencia a las serpientes, y la forma en que actúan y dijo: "Veneno tienen como veneno de serpiente; son como el víbora sorda que cierra su oído, que no oye la voz de los que encantan, por más hábil que sea el encantador". En otro pasaje tenemos también la misma idea. Se trata de Jeremías 8:17, que dice: "Yo envío sobre vosotros serpientes, víboras contra las cuales no hay encantamiento, y os morderán, dice el Señor."

La víbora es un reptil, una serpiente que tiene un veneno mortal, como ya bien sabemos. Seguramente usted alguna vez habrá visto a alguno de esos fakires de la India, una persona que está sentada en el suelo con una pequeña flauta en la que interpreta una melodía un poco triste para encantar a una cobra que se encuentra en una canasta de mimbre. La serpiente efectúa movimientos ondulatorios siguiendo el sonido de la flauta. La cobra no atacará mientras permanezca el sonido de la flauta. Pero hay ocasiones en que la serpiente no escucha y, entonces, puede atacar; y cuando lo hace puede resultar mortífera.

En los pasajes que hemos mencionado, no creemos que los escritores se estén refiriendo a serpientes de una forma literal. Pensamos que se están refiriendo a aquellas personas que llamamos charlatanes, que le pueden engañar, que pueden traicionarlo. Por ejemplo, personas parecidas a Judas Iscariote, el que traicionó a Jesús. Después de todo, eso es lo que según la Biblia el Anticristo hará con la nación de Israel en el período de la gran tribulación.

Aun entre los cristianos usted encontrará personas que hablan y no deberían hablar, porque dicen cosas que no son ciertas. Por ello dijo Salomón en este versículo 11, "Si la serpiente muerde antes de ser encantada, de nada sirve el encantador". Puede que esa persona se haga pasar por amiga suya, pero le morderá como una serpiente, aunque usted se haya portado bien con ella.

Ésa fue la clase de pena que David sintió cuando su amigo Ahitofel se volvió en contra de él. Ahitofel había sido su consejero y su amigo personal, pero abandonó a David y se fue con Absalón cuando éste se rebeló contra su padre David. Esa experiencia quebrantó el corazón de David. Creemos que David fue un hombre quebrantado después de la rebelión de Absalón. Hasta ese momento, cuando David estaba en su apogeo, dudamos que haya habido un rey como David. Después de esa traición y rebelión, David se convirtió en un anciano y en el Salmo 55 derramó la tristeza de su corazón. Ésta es la imagen de nos deja este versículo 11.

Salomón estaba diciendo que, ante la posibilidad que esto sucediera, uno debería tener mucho cuidado. Podríamos decir que ésta es la filosofía de la vida en una persona corriente de nuestro tiempo. Es la persona que hace buenas obras siempre y cuando, ello no le comprometa con nadie, ni le suponga problema alguno. Seguramente le habrá dicho que tenga cuidado con tal o cual persona porque puede repetir lo que ella dijo y cambiarlo, tergiversarlo. Así que cuando se encuentre con tales personas, será muy amable con ellas, pero tendrá mucho cuidado con lo que les diga.

A veces parece que deberíamos realmente confrontar a esa clase de persona que toma los hechos y los distorsiona, señalándole exactamente lo que está haciendo. Sin embargo, por la experiencia hemos visto que si uno se enfrenta con ciertas personas, será atacado con agresividad. Notemos ahora lo que dice el versículo 12, de este capítulo 10:

"Las palabras del sabio están llenas de gracia, mas los labios del necio causan su propia ruina."

Bien dice aquí que "los labios del necio causan su propia ruina", y habría que añadir que también a aquellos que le rodean. Es por tal motivo que deberíamos ser cuidadosos al entablar amistades y elegir amigos de calidad.

Hay algunos profesores en los colegios y universidades que advierten a los estudiantes nuevos diciéndoles: "Ustedes van a hacer nuevas amistades aquí y algunas de ellas durarán a través de toda la vida. Quizá algunos de ustedes hasta lleguen a encontrar aquí a su futura esposa o esposo, (y en algunos casos así sucede), pero deben tener cuidado con los amigos que elijan", Y estas palabras nos parecen apropiadas.

También cuando nuestros hijos comienzan a estudiar es bueno darles un consejo como éste. Diciéndoles que tienen una gran oportunidad de conseguir amigos excelentes, pero que deben tener cuidado porque algunos pueden llegar a malograr sus vidas.

Es que hay personas que son como áspides o serpientes. Si uno es amable con ellos y puede despertar su simpatía, las cosas irán bien. Pero hay que ser prudentes en la manera de actuar delante de ellos. Éste es un buen consejo para aquella persona que desea tener una actitud diplomática, y a quien le agrada guardar el término medio para no meterse en problemas. Ahora, en los versículos 13 y 14 de este capítulo 10, leemos:

"El comienzo de las palabras de su boca es necedad; el final de su charla, nocivo desvarío. El necio multiplica sus palabras. Si nadie sabe lo que ha de acontecer, ¿quién le hará saber lo que después de él será?"

Esto es cierto y sucede en la realidad. Seguramente usted habrá notado que por lo general cuando uno se reúne con un grupo para tratar algún tema, siempre hay una persona que es especialmente locuaz. A veces esa persona monopoliza toda la conversación y dirá cosas insensatas o absurdas. E inmediatamente el grupo comienza a desear que tal persona se calle la boca y suele ser difícil lograr que deje de hablar e interrumpir a los demás. Para evitarlo, algunos conferenciantes, al llegar al período del coloquio, le piden a los presentes que escriban sus preguntas y se las hagan llegar. Parece ser la única forma de evitar que surja alguna persona excesivamente locuaz que lo único que busca es resaltar su protagonismo o introducir problemas. Alguien ha dicho que hay personas cuyos cerebros transmiten a la boca la orden de hablar, y después, el cerebro deja de funcionar mientras la boca sigue emitiendo sonidos.

Sigamos adelante ahora y leamos lo que dice el versículo 15:

"Tanto fatiga a los necios el trabajo, que ni aun saben por dónde ir a la ciudad."

Ésta es una expresión proverbial que indica una ignorancia extrema, tal como otra expresión contemporánea que hay personas que ni siquiera sabrían como salirse de la lluvia. Luego, el versículo 16, dice:

"¡Ay de ti, tierra, cuando tu rey es un muchacho, y tus príncipes banquetean desde la mañana!"

Aquí está hablando de quienes se entregan completamente al placer en vez de gobernar adecuadamente a su pueblo, de manera que no son una bendición para su pueblo. Luego, dice en el versículo 17:

"¡Bienaventurada tú, tierra, cuando tu rey es hijo de nobles y tus príncipes comen a su hora para reponer sus fuerzas y no para beber!"

Diríamos que uno de los problemas principales en la mayoría de las naciones del presente no son las drogas, sino la bebida. Nos referimos al alcohol. Existen en la actualidad millones de personas alcohólicas. En muchos países el alcoholismo produce alarma social. Las autoridades sanitarias advierten sobre los efectos destructivos que sufre una persona alcohólica en su organismo y las autoridades de tráfico han endurecido notablemente la legislación y el control sobre los conductores, debido al elevado número de accidentes provocados por personas que conducen bajo los efectos de la bebida. Un factor alarmante es también comprobar que los jóvenes comienzan a beber alcohol sin control antes de llegar incluso a la adolescencia. En este versículo vemos el contraste con el versículo anterior, porque aquí los gobernantes dan a su pueblo un ejemplo de trabajo, dedicación total y sobriedad. Ahora, el versículo 18, de este capítulo 10 de Eclesiastés, nos dice:

"Por la pereza se cae la techumbre, y por cruzarse de brazos hay goteras en la casa."

Aquí tenemos una severa crítica contra la pereza, contra el negarse a los trabajos más elementales e indispensables en la esfera del hogar. A veces cuando las personas se saludan con frases como "que tengas un buen día" o "tómalo con calma" lo que se quiere desear a la otra persona es que tenga que trabajar lo menos posible y que se divierta, que lo pase lo mejor que pueda. Ahora, el versículo 19, dice:

"Por placer se hace el banquete, el vino alegra a los vivos y el dinero responde por todo."

Otra versión traduce este versículo de esta manera: "Para alegrarse, el pan; para gozar, el vino, para disfrutarlo, el dinero". Algunas personas que tienen grandes recursos económicos piensan que el dinero puede satisfacer todos sus deseos. Continuemos ahora con el versículo 20, que dice:

"Ni aun en tu pensamiento hables mal del rey, ni en lo secreto de tu cámara hables mal del rico; porque las aves del cielo llevarán la voz, los seres alados se lo harán saber."

Este versículo nos dice "Ni aun en tu pensamiento hables mal del rey". El gobernante, por razón de su cargo, merece respeto y no debería ser ridiculizado. En el Nuevo Testamento el apóstol Pedro dijo en su primera carta, capítulo 2, versículo 17, "Honrad al rey". Y, por supuesto, lo mismo se aplica a los que dirigen una nación bajo otras formas de gobierno.

Llegamos ahora al:

Capítulo 11

de este Libro de Eclesiastés y aquí encontramos el mejor curso de acción a seguir por parte de aquellos que basan su relación con Dios en la práctica de buenas obras, para aquellos que proclaman vivir de acuerdo con sus principios morales, que no quieren comprometerse con nada, sino que más bien adoptan una posición intermedia, neutral. Desde un punto de vista espiritual, no son ni fríos ni calientes. En el versículo 1, de este capítulo 11, leemos:

"Echa tu pan sobre las aguas; después de muchos días lo hallarás."

Ésta es una invitación a realizar buenas acciones. Aunque la recompensa tarde en llegar, esas acciones no quedarán sin recompensa. Luego, en el versículo 2 leemos:

"Reparte a siete, y aun a ocho, porque no sabes qué mal ha de venir sobre la tierra."

O sea, que cuando usted esté haciendo el bien, trate de ayudar a más de una persona. Trate de ayudar a varias, porque quizá usted tenga problemas en el futuro y, entonces, muchas personas estarán dispuestas a ayudarle.

Recordemos que el Señor Jesucristo presentó una parábola tratando este mismo tema, que fue registrada en Lucas 16. En esa ocasión habló de un mayordomo "injusto" que, en realidad, robaba. Ganó amigos para sí mismo rebajándoles la deuda que tenían con su amo, para que cuando se quedara sin trabajo, pudiera acudir a ellos a pedirles ayuda. Ahora, en el versículo 3, leemos:

"Si las nubes están llenas de agua, obre la tierra la derramarán; y si el árbol cae hacia el sur, o hacia el norte, en el lugar donde el árbol caiga, allí quedará."

Si se pronostica lluvia, hay que tomarlo en serio y prepararse. Después de que caiga un árbol grande, resulta difícil moverlo de su lugar. ¿Qué se está queriendo decir aquí? Que es mejor tener una idea y comprensión clara de una situación al mismo principio de la misma, antes de lanzarse a una empresa porque, después que se comienza, es muy difícil realizar cambios. Ahora, en el versículo 4, leemos:

"El que al viento observa, no sembrará, y el que a las nubes mira, no segará."

Éste es un consejo a actuar sabiamente en todo lo que uno haga. Si alguien quiere sembrar semilla, será mejor que espera hasta que no haya viento que pueda dispersar la semilla. Si alguien quiere recoger una cosecha, no comenzará si hay amenazas de lluvia. Siguiendo adelante, el versículo 5, dice:

"Así como tú no sabes cuál es el camino del viento ni cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así también ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas."

La formación del feto y el nacimiento físico de un niño son aun hoy grandes misterios. Y el nacimiento espiritual es incluso un misterio mayor. No sabemos cómo actúa el Espíritu Santo. En Juan 3:8 dijo el Señor Jesús: "8El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo aquel que nace del Espíritu". Hay que reconocer que ignoramos muchas cosas.

En vista de estas limitaciones la enseñanza aquí es la siguiente: "No permita usted que aquello que no conoce le cause problemas en cuanto a aquello que usted sí conoce". Aunque por una parte reconocemos que Dios ha permitido que algunos detalles de la Biblia queden en el misterio, porque nuestra mente resulta limitada para comprender la totalidad de los planes y propósitos en la historia, por otra parte, es mucho lo que Él nos ha revelado con claridad y que no sólo atañe a la salvación, la vida eterna, sino también abarca los principales aspectos de la Voluntad de Dios para nuestra vida como cristianos. Así que no debemos dejar que lo que no sabemos altere o perjudique lo que sí sabemos. Ahora, leamos en los versículos 7 y 8 de Eclesiastés 11:

"Suave ciertamente es la luz y agradable a los ojos ver el sol; pero aunque un hombre viva muchos años y en todos ellos tenga alegría, recuerde que los días de las tinieblas serán muchos, y que todo cuanto viene es vanidad."

O sea, estimado oyente, que usted algún día será mayor. Y la vida en la ancianidad no siempre será agradable y placentera. Finalmente por hoy, leamos los versículos 9 y 10:

"Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia. Anda según los impulsos de tu corazón y el gusto de tus ojos, pero recuerda que sobre todas estas cosas te juzgará Dios. Quita, pues, de tu corazón el enojo y aparta de tu cuerpo el mal, porque la adolescencia y la juventud son vanidad."

Recuerde, estimado oyente, que si usted es joven ahora es la época de tomar sus decisiones en todas las categorías de la vida. Y es importante que usted tome en estos años las decisiones correctas. ¡Cuántos han desperdiciado, malgastado sus vidas y están viviendo hoy vidas malogradas, a causa de las decisiones equivocadas de su juventud!

Los días de la juventud están vacíos si no son vividos de la manera más adecuada. La vida es un regalo que Dios nos ha dado, un día a la vez; en realidad, un segundo a la vez. Es un don hermoso, y a ha de ser usado para la honra y gloria de Dios. ¿Cuál es el propósito principal del ser humano? El propósito principal es el de honrar, glorificar a Dios y disfrutarle a Él para siempre.

Bien, estimado oyente, vamos a detenernos aquí por hoy y continuaremos, Dios mediante, en nuestro próximo programa. Mientras tanto, le sugerimos que lea usted el capítulo 12, último capítulo del Eclesiastés, para que se familiarice con su contenido y esté así mejor preparado para nuestro próximo estudio.

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