Estudio bíblico de Isaías 7:1-16

Isaías 7:1-16

En el día de hoy, amigo oyente, vamos a considerar el capítulo 7 de Isaías, que trata el tema de la predicción del nacimiento virginal del Señor Jesucristo, de Emanuel. Otro tema del capítulo es la invasión de Judá por parte de Asiria.

Los versículos 1 y 2 de este capítulo hablan de una guerra civil entre Judá e Israel, con Siria aliada con Israel, y produciendo un estado de temor en el reino de Judá. Los versículos 3 al 9 nos cuentan acerca del canal del estanque superior, donde Isaías y su hijo Sear-jasub se encontraron con Acaz, rey de Judá, para transmitirle un mensaje de aliento de parte del Señor. Los versículos 10 al 16 hablan de la confirmación de la señal del nacimiento virginal a la casa de David cuando Acaz se negó a pedir una señal. Y los versículos 17 al 25 hablan de la cercana invasión de la tierra de Judá por parte de Asiria, que fue predicha como un juicio.

En el primer versículo de este capítulo 7, leemos:

"Aconteció en los días de Acaz hijo de Jotam hijo de Uzías, rey de Judá, que Rezín, rey de Siria, y Peka hijo de Remalías, rey de Israel, subieron contra Jerusalén para combatirla; pero no la pudieron tomar."

En 2 Reyes 16:2 leemos: 2Cuando comenzó a reinar Acaz tenía veinte años, y reinó en Jerusalén dieciséis años, pero no hizo lo recto ante los ojos del Señor, su Dios, como su padre David. La profecía del capítulo 7 sigue al llamado y comisión de Isaías en el capítulo 6, que tuvo lugar cuando murió el rey Uzías. Jotam, su hijo, le sucedió en el trono; y reinó durante 16 años. En 2 Reyes 15:32-34 se nos dijo lo siguiente: 32En el segundo año de Peka hijo de Remalías, rey de Israel, comenzó a reinar Jotam hijo de Uzías, rey de Judá. 33Cuando comenzó a reinar tenía veinticinco años, y reinó dieciséis años en Jerusalén. El nombre de su madre era Jerusa, hija de Sadoc. 34Él hizo lo recto ante los ojos del Señor, conforme a todas las cosas que había hecho su padre Uzías. Jotam fue un buen rey, como lo había sido su padre Uzías. Acaz, el hijo de Jotam le sucedió en el trono y fue un mal rey.

Acaz reinaría por 16 años y sería un rey realmente malvado. Durante su reinado estallaría una guerra civil. Sería un período de gran angustia en Israel. Si usted quiere saber lo mal que fueron las cosas puede leer el relato de 2 Reyes 16:3-4, que dice: 3sino que (Acaz) anduvo en el camino de los reyes de Israel, y aun hizo pasar por fuego a su hijo, según las prácticas abominables de las naciones que el Señor echó de delante de los hijos de Israel. 4Asimismo sacrificó y quemó incienso en los lugares altos, sobre los collados y debajo de todo árbol frondoso. No era una buena persona, y tenía miedo porque Israel en el norte se había aliado con Siria, y ambos estaban avanzando contra él. Aunque no lograron imponerse al principio, Acaz tenía todas las razones para suponer que ellos finalmente terminarían por vencer. Continuemos leyendo el versículo 2 de Isaías 7:

"Y llegó la noticia a la casa de David, diciendo: Siria se ha confederado con Efraín. Y se le estremeció el corazón y el corazón de su pueblo, como se estremecen los árboles del monte a causa del viento."

Acaz no podía esperar la bendición de Dios sobre él o sobre la nación. Como resultado, la alianza de Rezin con Peka, rey de Israel, le aterró y a su pueblo también. Previamente, tanto Siria como Israel habían intentado conquistar a Judá. Cada una de ellas, actuando en solitario, no podría imponerse pero juntas, Acaz estaba seguro de que podrían tomar Jerusalén. Ahora, a pesar de que este hombre era un rey que no tenía una relación con Dios, Dios no estaba dispuesto a permitir que el pueblo de Judá fuera al cautiverio. Como ya sabemos por la historia, el reino de Judá no iba a ser conducido a la cautividad en el norte, sino que muchos años más tarde serían llevados cautivos a Babilonia. Entonces Isaías fue enviado al rey para animarle y se nos dice en el versículo 3, de este capítulo 7:

"Entonces dijo el Señor a Isaías: Sal ahora al encuentro de Acaz, tú y Sear-jasub, tu hijo, al extremo del acueducto del estanque de arriba, en el camino de la heredad del Lavador"

Como Dios no estaba dispuesto a entregar el reino de Judá a cautiverio, quiso alentar al rey para que no realizara una imprudente y desesperada alianza con Egipto. Así que Dios le dijo a Isaías que se encontrara con el rey Acaz.

En este versículo necesitamos observar algunos detalles. En primer lugar, Isaías tenía que encontrarse con Acaz al extremo del acueducto del estanque de arriba. El lugar donde debía encontrarse con el rey era sugestivo. Era desde este lugar del acueducto, donde entraba el agua del estanque que circulaba por dicho acueducto y entraba en la sedienta ciudad de Jerusalén. De esa manera, la gente podía saciar su sed. Ahora, uno no puede obtener satisfacción de una tubería llena de agua. Era necesario tener una llave en algún lugar. Y uno tenía que ir al lugar donde el agua salía de esa tubería.

Ahora, esto es simbólico del hecho de que usted no va a recibir ninguna bendición de esa casa de David, pero hacia el final de su línea de descendencia vendría Alguien como "el agua de vida". Aquel sería el Señor Jesucristo. Él vendría de la línea de David para traer el agua de la vida, así como el agua para los habitantes de la ciudad salía del final del acueducto.

Isaías tendría que reunirse con el rey en el estanque de arriba. Consideremos ahora la palabra hebrea utilizada para estanque que es "berekah", cuya raíz significa "bendición". En una tierra como esa, una fuente de agua es una verdadera bendición. Esa misma palabra hebrea, utilizada en el Salmo 84, versículo 6, donde dice: "Cuando la lluvia llena los estanques", en todos los demás pasajes donde aparece se traduce como "bendición". Este es un detalle interesante.

Observemos también que se habló del estanque de arriba. Esta última palabra, "arriba" es la palabra usada más de 30 veces para el Altísimo. Recordemos que de aquel que vino a servir a Abraham, Melquisedec, se dijo que era rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo (Génesis 14:18). Ahora, la bendición del Dios Altísimo, desde un punto de vista espiritual, fue dada en el "extremo del acueducto" cuando Jesús vino al mundo.

Y luego dice el versículo: "En el camino de la heredad del Lavador".El camino era un sendero elevado sobre la tierra circundante para mantener limpios los pies de los viajeros. La aplicación espiritual de la palabra "camino" queda clara en el libro de Proverbios 16:17, "El camino de los rectos se aparta del mal". Este camino es el sendero de la santidad. Isaías usaría la misma figura en Isaías 35:8, cuando escribió: "Y habrá allí calzada y camino, el cual será llamado Camino de Santidad". Este interesante simbolismo se refiere a Uno que es el camino, la verdad y la vida. El salmista escribió en el Salmo 84:5, "Dichoso el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en cuyo corazón están tus caminos". Es decir, feliz aquel que tiene a Aquel que es el camino, la verdad y la vida.

Observemos igualmente que la reunión tendría lugar en la heredad (o campo) del Lavador. El campo del Lavador era el lugar donde la gente iba a lavar sus ropas. Era como la lavandería de aquellos tiempos. Aplicando esto a nuestras propias vidas, diremos que si queremos limpiar nuestras vidas, debemos acudir al Señor Jesucristo. Él dijo en Juan 15:3, "ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado".

Así que podemos ver, que no fue ningún accidente que Isaías fuera enviado a ese lugar tan interesante para su reunión con Acaz. Dicho lugar, tiene un hermoso significado espiritual para nosotros.

Pero también tenemos algo más. Se le indicó a Isaías que llevara a su hijo, Sear-jasub. Éste fue un nombre peculiar para un niño, aunque no es nada comparado con el segundo hijo de Isaías, a quien encontraremos en el capítulo 8. Ahora bien, el nombre de este joven, Sear-jasub, traducido del hebreo quiere decir "Un remanente volverá". Y lo interesante acerca del nombre de aquel joven es que Dios siempre ha tenido un remanente fiel a Él.

Veamos ahora lo que el Señor le encargó a Isaías que le dijera al rey Acaz, en los versículos 4 hasta el 9, de este capítulo 7 de Isaías:

"Y dile: Cuídate y ten calma; no temas ni se turbe tu corazón a causa de estos dos cabos de tizón que humean, por el ardor de la ira de Rezín y de Siria, y del hijo de Remalías. Ha concertado un maligno plan contra ti el sirio, con Efraín y con el hijo de Remalías, diciendo: Vayamos contra Judá y aterroricémosla; repartámosla entre nosotros y pongamos en medio de ella por rey al hijo de Tabeel. Por tanto, Jehová, el Señor dice: No sucederá eso; no será así. Porque la cabeza de Siria es Damasco y la cabeza de Damasco, Rezín; y dentro de sesenta y cinco años Efraín será quebrantado hasta dejar de ser pueblo. Y la cabeza de Efraín es Samaria y la cabeza de Samaria, el hijo de Remalías. Si vosotros no creéis, de cierto no permaneceréis."

El mensaje era hacerle saber a Acaz que no había necesidad de que tuviera miedo por la alianza de sus enemigos en el norte. Dios ya había determinado que la aventura de ellos iba a fracasar. El problema era, ¿cómo lo sabría Acaz? En primer lugar, él era escéptico e incrédulo. ¿Cómo se convencería de que lo que estaba diciendo Isaías era verdad?

Dios nunca le ha pedido a nadie que crea algo que no tenga una base sólida. La fe no significa dirigirse ciegamente a algún área y decir "estoy confiando en Dios". Esto sería actuar con insensatez. Dios nunca nos pide que hagamos tal cosa. Por ejemplo, para nuestra salvación, no tenemos que traer un pequeño cordero y ofrecerlo en sacrificio. Nuestra fe se apoya en los hechos históricos de la muerte, entierro y resurrección del Hijo de Dios. Dios nunca nos pide que demos un salto en la oscuridad. Él nos pide que creamos y depositemos nuestra confianza en un fundamento firme, y es el único fundamento. Dijo Pablo en 1 Corintios 3:11, "Nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo". Cualquier persona que sea un incrédulo sincero y sinceramente quiera conocer a Dios, llegará a tener una fe que salve. A veces hemos encontrado personas que dicen que no pueden creer, y no creemos que sean sinceras. Dios no está pidiéndole a él que crea simplemente porque lo dijo Isaías. El hecho es que los ojos de ninguna persona han sido tapados, a menos que ella misma elija tener una venda en los ojos. Si una persona realmente quiere conocer a Dios, deja su pecado y se vuelve a Cristo, Dios mismo se convertirá para ella en una realidad. En nuestro tiempo el problema es que muchísimas personas no hablan ni actúan en serio en relación con Dios.

Ése era el problema del rey Acaz, no había tomado en serio a Dios. Escuchemos lo que dicen los versículos 10 y 11, de este capítulo 7 de Isaías:

"Habló también el Señor a Acaz, diciendo: Pide para ti una señal de parte de Jehová tu Dios, demandándola ya sea de abajo en lo profundo o de arriba en lo alto."

Dios sabía que Acaz no tenía fe y Él estaba dispuesto a darle fe al rey; pero Acaz no era otra cosa que un fraude piadoso, como muchos en el día de hoy. Escuchemos a la falsa piedad de aquel rey en el versículo 12:

"Y respondió Acaz: No pediré ni tentaré al Señor."

Esta parecía una respuesta piadosa, pero él sin duda era uno de los grandes hipócritas que uno puede encontrar en la Biblia. Esta clase de actitud es indignante, y creemos que Dios siente lo mismo al respecto. Escuchemos la respuesta del profeta en el versículo 13 de Isaías 7:

"Dijo entonces Isaías: Oíd ahora, casa de David: ¿No os basta con ser molestos a los hombres, sino que también lo seáis a mi Dios?"

Creemos que Dios detesta esa falsa piedad. Hay algunas personas que pueden caer en esa actitud cuando dicen "Ah, yo no voy a probar a Dios". Dios dice "Pruébame, pruébame, y yo te mostraré si soy bueno o no". Realmente sentimos cierto cansancio cuando hablamos con algunas personas que dicen que sencillamente van a salir o a lanzarse a algo por la "fe". Estimado oyente, espera hasta que Dios ponga una roca debajo de usted. Espere a que Dios le proporcione una guía clara y definida antes de hacer el ridículo y provocar críticas a la causa de Cristo.

Dios le dijo entonces al rey incrédulo: "No te estoy pidiendo que creas a mi mensaje simplemente porque te lo comunicó Isaías. Quiero poner un fundamento bajo ese mensaje. Quiero darte una señal sobrenatural para que sepas que el mensaje procede de mí". Pero Acaz rehusó pedir una señal. Así que Dios iba a darle una señal, no sólo a Acaz, sino a toda la casa de David. Leamos el versículo 14:

"Por tanto, el Señor mismo os dará señal: La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emanuel."

Dios colocó un fundamento bajo su profecía; y si usted quiere saber si el nacimiento virginal es cierto o no, puede averiguarlo leyendo los cuatro Evangelios. Por ejemplo, en Mateo 1:18-23 leemos: 18El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando comprometida María, su madre, con José, antes que vivieran juntos se halló que había concebido del Espíritu Santo. 19José, su marido, como era justo y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. 20Pensando él en esto, un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. 21Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. 22Todo esto aconteció para que se cumpliera lo que dijo el Señor por medio del profeta: Una virgen concebirá y dará luz a un hijo y le pondrás por nombre Emmanuel (que significa: Dios con nosotros).

Isaías 7:14 se ha convertido en uno de los versículos más polémicos de la Biblia a causa de la profecía referente al nacimiento virginal. Los no creyentes lo han descartado con naturalidad y han buscado desesperadamente, pero en vano, un resquicio que les permita rechazar el nacimiento virginal. Se ha librado una batalla acerca del significado de la palabra hebrea "almah", que se traduce "virgen."

El hecho de que el ángel citara esta profecía de Isaías 7:14 a José como una explicación de que María había tenido un hijo antes de casarse con él, constituye una evidencia satisfactoria de que la profecía se refería a una mujer soltera que había tenido un hijo sin tener contacto físico con ningún hombre.

Años más tarde, la versión griega del Antiguo Testamento, la versión de los Setenta, tradujo la palabra hebrea "almah" por la palabra griega "parthenos", que significa virgen. De esta manera, la traducción griega iluminó el texto original, enfatizando la perspectiva mesiánica. Esta perspectiva mesiánica estaba fundada en la promesa del Señor a David (en 2 Samuel 7:16), es decir, en una escritura profética que contenía el principio o germen de la esperanza mesiánica de Israel. Por todo ello, el texto griego de los Setenta, es un valioso testigo de la antigua interpretación judía mesiánica, que quedó consagrada en los Evangelios, como podemos ver en el pasaje que ya hemos citado de Mateo 1:23, donde él usó la palabra "parthenos" (o sea, virgen).La misma palabra griega fue usada para el Partenón, templo griego dedicado a la diosa Athina, a quien los griegos caracterizaron como una virgen.

En opinión de varios expositores Bíblicos, entre ellos el profesor John Martin, considerando ahora la profecía dada por Isaías al rey Acaz, ésta puede interpretarse como dirigida principalmente a Acaz, con respecto a la ruptura de la alianza. La joven doncella, era una virgen cuando Isaías pronunció esta profecía, pero después se casaría y tendría un niño. Cuando la alianza entre Siria e Israel se rompiera, el niño aún sería joven. Siglos más tarde, el Espíritu Santo guió al evangelista Mateo a citar Isaías 7:14, como una afirmación que también sería cierta del nacimiento virginal, o sea que una mujer, María, concebiría y daría a luz a un hijo siendo virgen. Ésta fue la primera entre muchas profecías sobre el Mesías dadas por Isaías. Así, es evidente que la señal tiene que haber tenido algún significado para la situación histórica en que fue revelada. De lo contrario, Acaz no habría podido recibir esa señal como prueba de que los reyes de Damasco (o Siria) y Samaria (Israel) fracasarían en el intento de arrebatar el trono al descendiente de David. Por tanto, la madre del niño debió de ser una mujer conocida de Acaz. Y esta señal implicó el nacimiento, y el nombre del niño, que sería Emanuel, cuyo significado es "Dios con nosotros", que aseguraría al pueblo de Judá de la presencia de Dios con ellos. El significado de ese nombre debió indicar al profeta Isaías que ese nacimiento, por encima de las circunstancias históricas de ese tiempo, señalaba a la intervención de Dios en la historia futura con la llegada de un niño que, como Mesías, establecería el reino mesiánico definitivo. De ese modo, esta profecía de Emanuel rebasaba su realización inmediata, y los evangelistas (como hemos visto en el caso de Mateo) reconocerían en esta profecía un anuncio del nacimiento de Cristo.

Pero además, la señal dada al rey Acaz implicaba un período de tiempo, que encontramos en el versículo 16, que dice:

"Porque antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno, la tierra de los dos reyes que tú temes será abandonada."

Dentro de aproximadamente 3 años, calculando 9 meses para el embarazo y 2 o 3 años hasta que el niño reconociera la diferencia entre el bien y el mal, la alianza se rompería. Y esa alianza se rompería en el año 732, cuando el Asirio Tiglat-Pileser destruyó Damasco. El rey Acaz de Judá, viéndose amenazado por Siria fue a Damasco para entrevistarse con el monarca Asirio y entregarle la plata y el oro que había en el templo del Señor y en el tesoro del palacio real (como podemos leer en 2 Reyes 16:7-10). Después, Tiglat-Pileser derrotó a Siria y mató a Rezín. En aquella ocasión a Acaz le gustó un altar que vio en Damasco e hizo preparar un dibujo del mismo con todos los detalles, para que un altar similar fuera erigido en Jerusalén. No es sorprendente, entonces, que Dios e Isaías estuvieran enfadados con Acaz.

Así que, incluso después de que la alianza fuera rota por el Asirio Tiglat-Pileser, el reino de Judá no disfrutó de paz. Aunque Asiria no derrotaría al reino de Judá, este reino tuvo que pagar cuantiosos tributos a Asiria. Y en los versículos 17 al 25 de este capítulo 7 de Isaías, puede verse que Isaías predijo las consecuencias de la actitud de Acaz.

Estimado oyente, la traducción de Emanuel, "Dios con nosotros" tiene un mensaje para nuestro tiempo. El niño fue llamado Jesús porque Él salvaría a su pueblo de sus pecados. Él no podría salvar a nadie de sus pecados a no ser que fuera Emanuel, Dios con nosotros. Él es nuestro Salvador. ¿Ha depositado usted su confianza en Él?

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