Estudio bíblico de Ezequiel 38

Ezequiel 38

En nuestro programa anterior dijimos que aunque no queda duda de que Israel es el tema de Ezequiel, especialmente en los capítulos 37 al 39, con toda seguridad podemos hacer una aplicación de este pasaje a nuestras vidas personales. El mundo en el cual usted y yo vivimos hoy, es un valle de muerte, lleno de huesos secos, de personas espiritualmente muertas. Aunque no lo quieran reconocer y consideran estar vivas y actuar normalmente, realmente están muertas en sus delitos y pecados. No tienen vida espiritual. Es por tal motivo que tienen que recurrir a estimulantes de gran variedad, aunque sean dañinos para la salud, para dar animación a un viejo cuerpo sin vida espiritual.

Dios ha dejado bien en claro en 1 Juan 5:12, diciendo: El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida. Pero si usted tiene al Hijo de Dios, tiene la vida. Si no lo tiene, está muerto espiritualmente. Solo hay dos clases de personas: personas vivas y muertas. Dijo también en Juan 3:36, El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que se niega a creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. O sea que la persona que no tiene a Jesucristo, está muerta espiritualmente.

Estimado oyente, Dios le está diciendo hoy que si usted no tiene, una relación con Dios por medio de Cristo, está muerto espiritualmente. Como aquellos huesos secos, tiene que escuchar la Palabra vivificante de Dios, para que el Espíritu Santo la haga realidad en su vida. Usted puede recibir esa vida. Acepte al Señor Jesucristo como su Salvador. Esta es, pues, la aplicación que podemos extraer de este pasaje de la Biblia que, por otra parte tiene como sujeto profético al pueblo de Israel.

Ahora refiriéndonos más concretamente a los capítulos 38 y 39, diremos que si hay alguna sección de la profecía de Ezequiel que sea bien conocida son los capítulos 38 y 39 de Ezequiel. Estos dos capítulos nos hablan sobre el repudio de Gog y Magog. Vamos a tratar de presentarlos de una forma un poco diferente a la que solemos hacerlo, porque queremos destacar ciertas verdades. Sin un estudio de la totalidad del libro de Ezequiel, uno podría llegar a extraer de estos pasajes interpretaciones extrañas.

Así que, habiendo considerado que en el capítulo 37 vimos que Dios tiene un propósito definido para Israel en el futuro, comprobaremos que estos dos capítulos tratan sobre ese tema. Nos informan sobre el enemigo final que vendrá contra Israel en los últimos días.

En los capítulos 38 y 39 se identifica al enemigo como reinos o pueblos que proceden del norte de Israel. Algunos de esos pueblos de la época han sido identificados como socios comerciales de la ciudad de Tiro. Es este sentido, después de destacar algún detalle de carácter lingüístico, examinaremos el factor filosófico y el factor ideológico o filosófico, que creemos caracterizará a los pueblos que se impliquen en este ataque. También dedicaremos un párrafo para examinar algunas posibles motivaciones que en el futuro podrían impulsar a una nación o conjunto de naciones a emprender la invasión de Israel. Leamos entonces los versículos 1 y 2 de este capítulo 38 de Ezequiel, para examinar

Algunas consideraciones sobre los nombres de los pueblos o naciones aquí mencionados

"Vino a mí palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, pon tu rostro contra Gog, en tierra de Magog, príncipe soberano de Mesec y Tubal, y profetiza contra él"

Aquí se nos presenta a este hombre llamado Gog, y comprendemos que esa es una palabra del idioma tártaro que indica "techo". Eso quiere decir: este hombre que está encima de todo, y no podemos pensar de un nombre mejor para un "dictador" que éste de Gog, el hombre que está sobre todos.

Con respecto a la palabra hebrea "Rosh", que significa "cabeza", la cuestión es si esta palabra debe ser considerada como un adjetivo, traduciéndola como "príncipe soberano" o. como un nombre propio, como traducen algunas versiones, "príncipe de Ros". La evidencia favorece considerarla un adjetivo. La palabra "Ros" nunca aparece como una nación en ninguna otra lista Bíblica de nombres de lugares, mientras que todos los otros nombres aparecen confirmados en otros pasajes. Dean Stanley, cuyo libro sobre la historia de la iglesia oriental se publicó hace muchísimo tiempo incluyó una nota de Gesenius, el famoso erudito hebreo, en la que éste intentó identificar a algunos de estos pueblos aquí mencionados, que pudieran haber dado origen a naciones modernas. Pero antes de identificar quienes serían los supuestos equivalentes o descendientes contemporáneos de estos pueblos antiguos, uno debe identificar las áreas contra las cuales Ezequiel profetizó. Ezequiel tenía en mente lugares históricos, y no nombres modernos y estas áreas deber ser localizadas en el tiempo de Ezequiel. En este sentido creemos que deben evitarse afirmaciones dogmáticas basadas en aparentes similitudes de la ortografía de los nombres. La zona situada al norte de Israel ha experimentado, a través de los siglos grandes cambios geopolíticos, las fronteras han sufrido modificaciones importantes, y desde el siglo pasado, algunos de los regímenes políticos de muchos países han evolucionado hacia formas democráticas de gobierno. Algunos presentan un carácter más confesional mientras que otros tienden hacia sociedades laicas en donde conviven varias religiones. Digamos en segundo lugar algo sobre

El factor geográfico

Como podremos ver en este capítulo 38:6 y 15, y en 39:2, se dice que los ejércitos vendrían del norte. Esta situación probablemente se refiere a la zona de tierra continental que se parece a un puente extendido entre el Mar Negro y el Mar Caspio. Ezequiel hablo de una coalición de diversas naciones que incluirían a todas estas naciones mencionadas en los versículos 2-3, y 5-6, aliadas entre sí y quizás con otra nación, y que se unirán para atacar a Israel. Una empresa de semejante envergadura requerirá un período de preparación e intensas negociaciones políticas. Finalmente, leamos el versículo 3, para examinar el

Factor filosófico o ideológico

"Diciendo: Así ha dicho el Señor Dios: Yo estoy contra ti, Gog, príncipe soberano de Mesec y Tubal."

Este fue un lenguaje extraño. En este libro de Ezequiel Dios había dicho en varias ocasiones que El estaba en contra de ciertas naciones. Lo dijo de Babilonia, de Egipto, y lo dijo de las naciones que estaban contra Su pueblo y contra Su Persona. Ahora en este pasaje que acabamos de leer, se nos habla de una nación o conjunto de naciones que han de surgir en los últimos días, naciones que estarán en contra de Dios. La razón por la que sabemos que estarán contra Dios es que El mismo dijo Yo estoy contra ti. Esto marca una diferencia con respecto a otras naciones ya existentes en aquel tiempo, que habían mostrado enemistad y rechazo contra Dios. Aparentemente, alguna de estas naciones aun no existía cuando Ezequiel comunicó esta profecía. Sin embargo Dios dijo que estaba en contra de este pueblo.

En nuestra época hemos visto surgir naciones cuya filosofía básica es el ateísmo. Pero alguien podría preguntar: "¿y qué diremos de las naciones paganas del pasado? ¿No eran ateas? No. No lo eran. Eran politeístas. Creían en muchos dioses. En el principio de la historia, los seres humanos se desviaron, se alejaron de Dios, pero no se hicieron ateos. La razón por la cual no se inclinaron por el ateísmo es fácil de entender. Se encontraban demasiado cerca de las fuentes de la revelación divina. Después de todo, en los días de Noé no había ateos. Ese no era en absoluto el problema, El problema de ellos era que se habían entregado al pecado y adoraban a muchos dioses. El hombre, en aquellos días, era politeísta. Todas las grandes naciones del pasado fueron politeístas y los juicios que Dios pronunció en este libro fueron dirigidos a naciones politeístas. Por ejemplo, de la ciudad de Menfis dijo que todos sus ídolos desaparecerían y, efectivamente, así sucedió. No había probablemente gente tan entregada a la idolatría, con la posible excepción de los Babilonios. EL politeísmo caracterizó al mundo antiguo. Pero la nación o naciones del futuro que realicen los ataques descritos en este capítulo seguramente tendrán, al ateísmo como filosofía básica, o un fanatismo exacerbado que los impulse a odiar a todo lo que provenga del Dios, revelado en las Sagradas Escrituras.

Es interesante destacar que en el principio, Dios no dio un mandamiento contra el ateísmo. Sin embargo, sí dio los dos primeros mandamientos contra el politeísmo. El primero lo encontramos en Éxodo 20:3, y dice No tendrás dioses ajenos delante de mí. Y el segundo en el versículo siguiente, el versículo 4: 4»No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. Así que podemos comprobar que había mandamientos contra el politeísmo pero no contra el ateísmo.

Cuando llegamos a la época de David, el ateísmo estaba comenzando a aparecer. En el Salmo 14:1 leemos: Dice el necio en su corazón: "No hay Dios". El ateísmo es una posición insostenible para el pequeño ser humano frente a la creación de Dios. Recordemos que cuando el primer satélite fue lanzado al espacio, los que lo lanzaron se jactaron públicamente de que en dicho viaje, no habían visto a Dios por ninguna parte. O sea que, porque pudieron observar la otra cara de la luna y no vieron a Dios, ¿probaba ello que Dios no existe? Realmente, semejante declaración no puede considerarse una afirmación científica. Leamos ahora el versículo 4, para comenzar a examinar los probables

Motivos para una invasión de Israel

Aquí surge una pregunta: ¿Por qué querrán esas naciones invadir Israel? Leamos entonces el citado versículo 4:

"Te quebrantaré, pondré garfios en tus quijadas y te sacaré a ti junto con todo tu ejército: caballos y jinetes, completamente equipados, una gran multitud con paveses y escudos, armados todos ellos con espadas."

Dios dijo: Pondré garfios en tus quijadas y te sacaré a ti. Algunos han interpretado que estas palabras significan que el pondría garfios en sus quijadas para sacarlos de la tierra de Israel después de que la hayan invadido. Pero eso no es lo que dice aquí. El dejó en claro que iba a juzgarlos en la tierra de Israel, y que no saldrían de ella con vida. En 39:11 dice: 11»En aquel tiempo yo daré a Gog por sepultura un lugar en Israel, el valle de los que pasan al oriente del mar. Y obstruirá el paso a los transeúntes, pues allí enterrarán a Gog y a toda su multitud; y lo llamarán el Valle de Hamón-gog. A medida que leemos esta sección resulta obvio que Dios no va a hacer salir a las naciones invasoras sino que habrá una matanza como probablemente, jamás se habrá visto en la historia del mundo.

¿Entonces qué quiso decir Dios al afirmar que pondrá garfios en sus quijadas? Bueno, nos parece obvio que fue como si El estuviera diciendo: "Os pondré garfios en vuestras quijadas y os traeré a la tierra de Israel". Cuando llegue ese momento, Israel se encontrará en su propia tierra. Ellos no habían ocupado esa tierra por siglos. Después de la destrucción de Tito el Romano en al año 70 DC, los judíos fueron vendidos como esclavos por todo el mundo, y fueron esparcidos por toda la tierra.

La tierra ya no era aquella rica en agricultura y ganadería. En el libro de Ezequiel hemos visto que incluso el Neguev estuvo en un tiempo cubierto de bosques. Dios dijo que iba a destruirlos y así lo hizo. Ese fue el lugar al cual se dirigió Elías cuando la reina Jezabel amenazó matarlo. El continuó huyendo hasta que se detuvo y se arrastró hasta un enebro. Si Elías estuviera en ese lugar hoy, tendría problemas para encontrar un enebro hacia el cual arrastrarse y cobijarse; tendría que encontrar alguna otra cosa para refugiarse. Los bosques ya no existen.

El escritor Mark Twain dijo de la tierra de Israel: "Palestina yace en polvo y cenizas, desolada e inhóspita. Es una tierra desesperante, monótona y desconsolada. ¿Y por qué debería ser diferente? ¿Puede la maldición de la Deidad embellecer una tierra? Palestina ya no es más de este mundo que vemos a nuestro alrededor. Es sacra para la poesía y tradición. Pertenece al mundo de los sueños". Hasta aquí la cita.

Así que vimos que Dios dijo que pondría garfios en sus quijadas, como una forma de expresar que los traería a la tierra. Creo que podemos pensar, figurativamente hablando, en tres "garfios" que Dios podría usar para traer a aquellos pueblos o naciones a la tierra de Israel.

(1) Algunas naciones necesitan vías de entrada de aguas templadas a las vías navegables del mundo e Israel ofrece ese acceso.

(2) Otro "garfio" esencial en nuestro mundo en la actualidad y una necesidad con proyecciones futuras es el petróleo, que resulta esencial para la supervivencia de las naciones de nuestro tiempo. Constantemente se dice que las reservas energéticas están escaseando en ciertas zonas del mundo. Y el petróleo es uno de de esos combustibles. En consecuencia, las naciones están recurriendo a las áreas de las que pueden extraer el preciado combustible. Si hay o no petróleo en la tierra de Israel no es lo importante. La consideración estratégica es que, a pesar de las tensas relaciones entre árabes e israelíes, una gran cantidad de petróleo puede ser transportada por esa tierra.

(3) El tercer "garfio", también figurativamente hablando, tiene que ver con el Mar Muerto. Los depósitos minerales del Mar Muerto son tan grandes que no pueden ser evaluados en el mercado actual. Los productos químicos que saturan el agua de ese mar representan una riqueza incalculable. Se estima que el Mar Muerto contiene 2.000 millones de toneladas de cloruro de potasio. ¿Qué es el potasio? Es muy necesaria en el presente para enriquecer el terreno que ha sido agotado en muchas partes del mundo. Esa es solo una de las riquezas minerales que se pueden encontrar en el Mar Muerto; también hay 22.000 millones de toneladas de cloruro de magnesio. Existe asimismo allí 12.000 millones de toneladas de cloruro de sodio; 6.000 millones de toneladas de cloruro de calcio. Y hay muchos otros productos como cobalto, manganeso, e incluso oro. Por lo tanto, ante la escasez mundial de dichos productos, no sería extraño que se realicen enormes esfuerzos para acceder a esas riquezas minerales por medio de la fuerza. Ahora reflexionaremos acerca del tiempo de la invasión:

¿Cuándo se produciría la invasión?

Algunos creen que tendría lugar al final de esta época, antes que la iglesia sea recogida por el Señor. Otros creen que ocurriría al principio del período de la tribulación y hay quienes sostienen que tendrá lugar al final de la tribulación. Por otra parte, otros piensan que se llevará a cabo al comienzo del milenio. No es este el momento de evaluar detalladamente estas diferentes posibilidades. El profesor McGee cree que será "en los últimos o postreros días" (y al respecto podemos ver Ezequiel 38:16). Estos "últimos días", como ya hemos visto en los otros profetas, constituye un término técnico que se refiere específicamente al período de la tribulación. Estos serán los días en los que el Anticristo asuma el poder, y él va a acceder al poder en base a un programa de paz. Como resultado, habrá una paz falsa durante la primera parte del período de la tribulación; entonces, en la mitad de los siete años, una fuerza militar proveniente del norte se dirigirá hacia la tierra de Israel. Esta invasión desencadenará la "gran" tribulación, quebrantando la paz falsa lograda por el Anticristo y provocando la invasión de Israel.

Por hoy, pues, vamos a detenernos aquí y le invitamos a que nos acompañe en nuestro próximo programa. Sin embargo, le recomendamos leer el resto de este capítulo 38 y el capítulo 39 para estar así mejor informado y poder obtener de este estudio el mayor provecho posible.

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