Estudio bíblico: El Evangelio de Jesucristo - Marcos 1:1

Serie:   El Evangelio de Marcos   

Autor:   Luis de Miguel   Email:   estudios@escuelabiblica.com
Votar
Resultado
Votos:
12
Visitas:
11278

El Evangelio de Jesucristo - Marcos 1:1

(Mr 1:1) "Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios."

El Evangelio de Jesucristo

Marcos comienza su evangelio haciendo una importante afirmación: "el evangelio es de Jesucristo". ¿Qué quería decir con esto?
1. El evangelio trata acerca de Jesucristo.
Es cierto que a través de sus relatos nos vamos a encontrar con muchas personas de cierta relevancia (los apóstoles, las autoridades judías o romanas, los miembros de las diferentes sectas del judaísmo, multitudes o individuos necesitados...), pero sin embargo, es la Persona de Jesucristo quien resplandece sobre todas las demás, mostrando una gloria única e inigualable. Sin él en el centro, toda la narración pierde su brillo y su vida.
Y aquí quizá sea necesario detenernos por un momento para hacer una reflexión: es fácil caer en la tentación de desplazar a Jesucristo del centro del Evangelio para colocar en su lugar otras cosas; una iglesia, un líder, una estrategia... o cualquier otra idea bajo el signo de la modernidad. Si esto hacemos, inevitablemente el Evangelio perderá su poder y relevancia.
2. El evangelio tiene su origen y consumación en Jesucristo.
El Evangelio revela el plan de Dios para la salvación del hombre. Y este plan tiene su sólido fundamento en dos hechos claves de la vida de Jesucristo: su muerte y su resurrección.
Sólo podemos ser salvados de nuestros pecados por la fe en la muerte y la resurrección del Señor Jesucristo. En esto consiste el Evangelio.

¿Qué significa la palabra "Evangelio"?

El término griego "euangelion" ("evangelio") se usaba frecuentemente en la época en la que Marcos escribió y significaba "buena noticia", "anuncio alegre".
Se relacionaba frecuentemente con el culto imperial. Recordemos que el emperador romano era considerado por sus súbditos como un dios. Por lo tanto, se empleaba especialmente a propósito de sus victorias militares por las que extendía su Imperio.
Pero el término se usaba también en la versión griega del Antiguo Testamento (la Septuaginta). Allí su uso tenía que ver con la intervención de Dios en la historia, para salvar a su pueblo e instaurar su reino de paz y justicia universal.
(Is 52:7) "¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: ¡Tu Dios reina!"
Antes de continuar, hagámonos una reflexión: ¡Qué diferente "el evangelio de Jesucristo" anunciado por los profetas y el "evangelio del César"!
  • El primero ha liberado y sigue haciéndolo a millones de personas en todo el mundo, mientras que del segundo, apenas nos quedan unas cuantas ruinas para distracción de los turistas.
  • Jesucristo nos salva entregando su propia vida, mientras que los emperadores romanos imponían su autoridad por medio de sangrientas campañas militares.
  • Jesucristo gana nuestros corazones por amor, mientras que César lo hacía por la fuerza.
Como ya comentamos en la introducción, es probable que Marcos dirigiera su Evangelio primeramente a los creyentes en Roma. Podemos imaginarnos el impacto que tendrían para ellos estas palabras: "el evangelio de Jesucristo". ¡Por fin había una alternativa al "evangelio del César"!

El nombre "Jesús"

"Jesús" es un nombre hebreo que significa "Jehová es salvación".
Aunque era un nombre bastante común entre los judíos, en su caso le fue dado por indicaciones de un ángel y apuntaba al servicio que iba a llevar a cabo a favor del hombre.
(Mt 1:21) "Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados."
Es cierto que el hombre no parece estar muy preocupado por el pecado (en las encuestas se manifiestan otros intereses como la crisis, el paro, el terrorismo, el acceso a la vivienda, la violencia de género...), sin embargo, el pecado del hombre es la causa de nuestros problemas. El pecado destruye nuestras propias vidas y por él hacemos daño a los que nos rodean.
Pero haciendo honor a su nombre, Jesús vino a terminar con la causa de nuestros problemas, y por supuesto, también lo hará con sus consecuencias.

Un título: "el Cristo"

Aunque llegó a formar parte de su nombre ("Jesucristo"), en realidad era un título: "Jesús el Cristo".
"Cristo" es la traducción griega del término hebreo "Mesías", que en español significa "ungido".
En el Antiguo Testamento servía para referirse a personas que eran capacitadas por Dios para una tarea particular a favor de su pueblo. Se exteriorizaba esa capacitación ungiendo con aceite a la persona en cuestión.
Aunque el título se aplicaba a reyes, profetas y sacerdotes, el Antiguo Testamento se centraba en anunciar la venida del Mesías, el Ungido de Jehová, alguien único que llevaría a cabo una misión especial.

¿Qué significa el título: "Hijo de Dios"?

La expresión es una afirmación de la divinidad del Señor Jesucristo.
Desgraciadamente, hoy en día, algunas religiones como los "Testigos de Jehová", han despojado al Señor Jesucristo de su divinidad al interpretar de una forma incorrecta este título.
Para ellos, alguien que es "hijo de", necesariamente es un ser que debe su existencia a un progenitor. Sin embargo, si bien ésta es la forma en la que normalmente lo entendemos en nuestra cultura occidental moderna, en el contexto en que Jesús hablaba y los evangelistas escribían, la expresión "hijo de" implicaba "la participación en la misma naturaleza de".
  • Por ejemplo, Jesús llamó a Juan y Jacobo "hijos del trueno" (Mr 3:17). Esto no quería decir, evidentemente, que hubieran sido engendrados por un trueno, sino que participaban de la naturaleza violenta y explosiva del trueno.
  • De la misma forma debemos entender las expresiones: "hijos de la promesa" (Ga 4:28), "hijos de desobediencia" (Ef 2:2), "hijos de ira" (Ef 2:3), "hijos de luz e hijos del día" (1 Ts 5:5), "hijos de maldición" (2 P 2:14)...
Así lo entendieron los judíos que escucharon a Jesús decir que era Hijo de Dios. Prueba de ello es que intentaron matarle por cuanto entendían que se estaba haciendo Dios, lo que indudablemente era una gran blasfemia para ellos.
(Jn 5:18) "Por esto los judíos aun más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios."
Este título es realmente muy importante. Nuestra salvación no depende de ningún hombre, que tarde o temprano nos defraudará, sino del mismo Hijo de Dios.

Conclusión

En este estudio hemos tenido ocasión de ver que el Evangelio se centra en la persona de Jesús, el Salvador. Sin Jesucristo no hay "buenas noticias" para la humanidad.
Y que Jesús es el Hijo de Dios, es decir, no sólo un gran hombre con muchas habilidades, sino Dios hecho Hombre. Es alguien en quien podemos confiar, estando seguros de que no nos va a defraudar.

Preguntas

1. Razone en qué sentido "el Evangelio es de Jesucristo".
2. Explique que diferencia había entre la forma en que la palabra "evangelio" se usaba en el mundo romano y en las Escrituras.
3. ¿Cómo se relaciona el nombre "Jesús" con el título "el Cristo"?
4. ¿Qué significa el título "Hijo de Dios"?
5. ¿Qué importancia tiene el título Hijo de Dios en el Evangelio de Marcos?

Comentarios

Copyright © 2001-2016 (www.escuelabiblica.com). Todos los derechos reservados
CONDICIONES DE USO

Estudios en video

Predicación: Resucitados con Cristo
Predicación: Resucitados con Cristo

Libros electrónicos

Comentario bíblico de Marcos
Comentario bíblico de Marcos
Descarga gratuita