Jesús anda sobre el mar - Marcos 6:45-52

Estudio bíblico

Serie:   El Evangelio de Marcos   

Autor:   Luis de Miguel   Email:   estudios@escuelabiblica.com
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Jesús anda sobre el mar - Marcos 6:45-52


(Mr 6:45-52) "En seguida hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a Betsaida, en la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar; y al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y él solo en tierra. Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, y quería adelantárseles. Viéndole ellos andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma, y gritaron; porque todos le veían, y se turbaron. Pero en seguida habló con ellos, y les dijo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Y subió a ellos en la barca, y se calmó el viento; y ellos se asombraron en gran manera, y se maravillaban. Porque aún no habían entendido lo de los panes, por cuanto estaban endurecidos sus corazones."

Introducción


Mateo y Juan también recogen este incidente, coincidiendo con Marcos en lo esencial, pero aportando algunos detalles nuevos que complementan perfectamente la escena total. Por ejemplo, Mateo narra la "aventura" de Pedro sobre las aguas y termina su relato afirmando que los discípulos confesaron que Jesús era verdaderamente el Hijo de Dios (Mt 14:22-33). Juan menciona que la razón por la que Jesús se retiró al monte era porque la gente quería tomarle por la fuerza para hacerle rey (Jn 6:15). Y por su parte, Marcos subraya el contraste entre la revelación que Jesús acababa de dar de sí mismo y la incomprensión de los discípulos.

"En seguida hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él"


Hay dos detalles en este versículo que es necesario que notemos. Por un lado, vemos al Señor con "prisa", y nos llama la atención, porque es un caso casi único en los Evangelios. Y por otro, el Señor no estaba mandando a los discípulos que se fueran, sino que más bien los estaba "forzando" a marcharse (este es el significado del verbo en el original griego).

¿Cuál era la razón por la que el Señor actuaba así? Es evidente que Jesús quería sacarlos de aquel ambiente de excitación que se había creado después de la multiplicación de los panes y peces. Recordemos que el milagro había producido un tremendo impacto sobre la gente, y en un estallido de fervor nacionalista, la gente vino para hacerle rey (Jn 6:14-15). Y muy probablemente, los mismos discípulos fueron contagiados por este entusiasmo, así que, el Señor tuvo que hacerles subir a la barca a la fuerza, para tranquilizar sus ánimos, y hacerles entender que la emoción de la gente no obraba la voluntad de Dios.

"Entre tanto que él despedía a la multitud"


Una vez que Jesús consiguió que sus discípulos entraran en la barca y se marcharan, luego tuvo que persuadir a las multitudes para que también se fueran. Pero, ¿por qué actuaba Jesús de esta manera? Si al fin y al cabo Jesús era el auténtico Rey de los judíos, ¿por qué no aprovechar esta ocasión para ser llevado por las multitudes hasta Jerusalén y allí ser coronado Rey?

  • En primer lugar, porque la multitud estaba pensando en sublevarse contra los romanos, lo que habría derivado en una lucha armada y en una nueva matanza. Y esto no tenía nada que ver con los medios que Jesús utilizaba.

  • En segundo lugar, la esclavitud de la que Jesús había venido a librarles, no era la de los romanos, sino la de sus propios pecados, y esto estaba muy lejos de sus pensamientos.

  • En tercer lugar, porque las multitudes pensaban en un reino material. Ellos ya habían visto cómo Jesús había multiplicado panes y peces, por lo tanto, podría satisfacer también cualquier otra necesidad física. Este era el rey que querían, alguien que estuviera a su servicio para darles todo lo que ellos pudieran desear, pero Cristo tampoco es ese tipo de rey.

  • Y en cuarto lugar, porque mientras Dios no cambie el corazón humano, el hombre sigue siendo un ser ingobernable. Ni los mejores programas políticos logran funcionar por causa de la maldad del ser humano. Y el Señor sabía que antes de poder ser Rey de los hombres, era necesario acabar con el pecado y proveer al hombre de un nuevo corazón. Era necesario pasar por la cruz antes de sentarse en el trono.

"Se fue al monte a orar"


El Señor no buscaba la fama o las alabanzas de los hombres, sino que lo que realmente llenaba su corazón de gozo era la comunión con su Padre. ¡Cuánto necesitamos meditar en esto e imitar su ejemplo!

También la vida de oración de Jesús es algo de lo que se comenta mucho pero que se imita poco. Vivimos en una época en que la gente vive deprisa, pero sin saber a dónde va. Los mismos creyentes somos tentados continuamente a acortar nuestras devociones privadas y a abreviar nuestras oraciones. Y sin duda, esta es probablemente la causa de mucha de la pobreza espiritual de nuestras propias vidas e iglesias.

Notemos también que el Señor estaba orando en tierra mientras sus discípulos estaban solos en medio del mar, remando con fatiga porque el viento les era contrario. Esta es una hermosa ilustración del ministerio de intercesión que el Señor tiene actualmente desde la Diestra del Trono de Dios por los creyentes (Ro 8:34).

"Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario"


Los discípulos llevaban gran parte de la noche "remando con gran fatiga". En este caso, no se trataba tanto de un peligro grave, sino de esfuerzos sostenidos, que además de resultar ineficaces, les estaban creado un tremendo dolor (este es el sentido de la expresión "gran fatiga").

No olvidemos que estaban en medio de la tormenta debido a que obedecieron al Señor. Y también nosotros podemos encontrarnos en medio de situaciones dolorosas, luchando contra adversidades, como consecuencia de nuestra obediencia al Señor.

Pero en medio de la situación, el Señor les seguía viendo. Tal vez ellos podían creerse olvidados por el Maestro, pero no era así. Dondequiera que un discípulo se encuentre, y cualquiera que sean las circunstancias que le rodeen, el Señor vela por nosotros. ¡Qué verdad más consoladora!

Sin embargo, dicho todo esto, también debemos notar que el Señor no llegó hasta ellos sino hasta "cerca de la cuarta vigilia de la noche". Y podemos preguntarnos: ¿por qué el Señor no vino a la primera vigilia, evitándoles así tanto esfuerzo y sufrimiento?

Muchos siervos del Señor han compartido esta experiencia en su obra espiritual. Han trabajado duramente en medio de la noche sin apenas ver fruto de su trabajo y han tenido la sensación de que el Señor los dejaba solos en medio de las dificultades. Pero sin duda, esta es una apreciación falsa que debe ser corregida. Como ya hemos señalado, el Señor había estado intercediendo por ellos mientras estaba en el monte orando.

Por otro lado, cuando pasamos por situaciones difíciles, nunca debemos perder la confianza en nuestro Dios, sabiendo que él está siempre controlando lo que nos ocurre y dirigiendo cada cosa para nuestro bien. Y en el caso concreto de los discípulos, aunque no podemos afirmarlo con seguridad, sin embargo podemos pensar que este tiempo de adversidad y prueba, tuvo que haber sido el antídoto ideal que apartara de sus mentes la excitación popular con la que ellos también estaban empezando a contagiarse.

"Vino a ellos andando sobre el mar"


En una ocasión anterior (Mr 4:39), Jesús ya había demostrado que era capaz de calmar los vientos y el mar, pero ahora va a demostrar que también puede hacer que las aguas le sirvan como senda para sus pies. Job lo expresó poéticamente de la siguiente forma: (Job 9:8) "El solo extendió los cielos, y anda sobre las olas del mar".

El episodio ilustra de una forma preciosa la manera en que el Señor acude en auxilio de los suyos.

"Y quería adelantárseles"


Este es un detalle que nos deja un poco desconcertados. Por un lado, los discípulos llevaban casi toda la noche luchando contra el viento sin apenas lograr avanzar, mientras que por otro lado, Jesús pasa a su lado y no parece que tenga intenciones de detenerse para ayudarles. ¿Por qué hizo esto el Señor? Realmente no sabemos lo que se proponía. Lo que sí que resulta evidente, sin embargo, es que ellos no lograron identificarlo adecuadamente. Todos lo veían, pero al venir a ellos andando sobre el mar, inmediatamente pensaron que era un fantasma.

Surge entonces la cuestión fundamental con la que el evangelista nos enfrenta una y otra vez: ¿Quién es Jesús? Los discípulos no lograron identificarlo adecuadamente, les parecía que era un fantasma, y esto impidió que Jesús les pudiera ayudar. Y esto nos hace pensar en lo importante que es reconocer correctamente a Jesús. En realidad, había sido su incapacidad para reconocerle, lo que motivó que el Señor les mandara que rápidamente se fueran en la barca a la otra ribera. Las multitudes estaban creyendo que Jesús era un revolucionario que iba a librarles de los opresores romanos, y los mismos discípulos no parecían verlo de otra manera. Pero mientras no entendieran adecuadamente quién era Jesús, él no podría hacer su obra en ellos. De hecho, cuando no entendemos quién es Jesús, su presencia nos puede turbar y llenar de temor, tal como les ocurrió a los discípulos.

En cierto sentido, es fácil entender la reacción de los discípulos: ¿cómo podían esperar que Jesús viniera a ellos andando encima del agua? Pero muchas veces ocurre lo mismo con nosotros mismos. El Señor se presenta en formas inesperadas, no lo reconocemos, y dejamos que pase de largo.

¡Y cuántas veces las personas no logran percibir que es en la cruz de Cristo donde Dios se ha manifestado con mayor claridad! Como decía el apóstol Pablo, a unos les parece locura y a otros debilidad (1 Co 1:22-24), y así pasan a su lado, cargados como están por sus pecados y problemas, sin percibir que es allí donde Dios se manifiesta a los hombres.

"Y les dijo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!"


¡Cómo les consoló el Señor dándoles seguridad que era él mismo quien se acercaba a ellos!

Pero, ¿cómo debemos interpretar las palabras, "yo soy"? Tal vez el Señor sólo quería decir que era él, su maestro, al que ellos conocían bien. Sin embargo, para cualquier judío, estas palabras (especialmente cuando fueron pronunciadas por alguien que estaba caminando sobre las aguas) harían pensar en el nombre con el cual Dios se manifestó a Moisés (Ex 3:14) y ante el que habían caído al suelo los que más tarde fueron a arrestar a Jesús (Jn 18:6).

"Aún no habían entendido lo de los panes, por cuanto estaban endurecidos sus corazones"


Una vez que Jesús entró en la barca, el viento se calmó y ellos se asombraron en gran manera, y como dice Juan, la barca "llegó en seguida a la tierra adonde iban" (Jn 6:21).

Sin duda, esta ha sido también la experiencia de todos los creyentes; cuando Cristo está presente, la tormenta se convierte en calma, lo que parecía imposible se realiza, lo insoportable se hace soportable y se superan las limitaciones sin sucumbir.

Sin embargo, todavía vemos a los discípulos luchando por comprender lo que significaba lo que estaban presenciando. Su problema, tal como indica el evangelista, es que "aún no habían entendido lo de los panes", y ahora, ante este nuevo milagro, se encontraban completamente bloqueados. Su incomprensión del milagro anterior, les impedía comprender nuevas revelaciones, quedando su fe estancada.

Lo realmente grave de esta situación, era que su asombro y turbación nacían de la falta de fe y discernimiento. Esta dureza de corazón no debe confundirse con la insensibilidad e indiferencia de los escribas y fariseos. Tal actitud era el resultado de la incredulidad y del odio. En el caso de los discípulos, no es que no querían creer, sino que les costaba entender la verdadera naturaleza de Cristo; ¿qué clase de Mesías era Jesús y cuál era el propósito de su venida?

Preguntas


1. Compare el pasaje tal como aparece en el evangelio de Marcos con los relatos que encontramos en (Mt 14:22-27) y (Jn 6:15-21). Indique qué cosas son peculiares en cada uno de ellos.

2. Explique con sus propias palabras cuatro razones por las que Jesús despidió apresuradamente a los discípulos y también a las multitudes cuando tenían el propósito de hacerle rey.

3. Razone libremente sobre lo que le sugiere y lo que aprende de esta escena: "al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y él solo en tierra".

4. Jesús vino hasta los discípulos andando sobre el mar, y en estas circunstancias, ellos no le reconocieron. Razone sobre la importancia de este hecho.

5. ¿Por qué dice el evangelista que no entendían porque estaban endurecidos sus corazones? Razone sobre este hecho.

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