Estudio bíblico: El bautismo de Jesús - Marcos 1:9-11

Serie:   El Evangelio de Marcos   

Autor:   Luis de Miguel   Email:   estudios@escuelabiblica.com
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El bautismo de Jesús - Marcos 1:9-11

(Mr 1:9-11) "Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él. Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia."

La importancia del pasaje

El hecho de que los cuatro Evangelios hayan dejado constancia del bautismo de Jesús es evidencia de que fue un acontecimiento de gran importancia.
Notamos primeramente que se trata del encuentro de dos grandes personajes: Juan el Bautista, el último y más grande de los profetas del Antiguo Testamento, y Jesús, el Mesías esperado. Por lo tanto, podríamos decir que aquí tenemos el punto de encuentro entre las dos grandes épocas bíblicas.
Pero también es importante porque fue su primera aparición púbica con la que comenzó su misión como Mesías.

La humildad del "Siervo"

Hay varios detalles en esta porción que ponen de manifiesto la humildad del Señor Jesucristo y las humillaciones constantes por las que tuvo que atravesar desde el primer momento.
Marcos nos dice que Jesús vino de Nazaret de Galilea para ser bautizado por Juan en el Jordán. Cristo no pidió que Juan fuera hasta donde él estaba para ser bautizado allí en el Mar de Galilea. ¡Cuan humilde fue el Rey de la gloria durante su encarnación! "No vino para ser servido, sino para servir".
También es significativo su lugar de procedencia: Nazaret. Esta ciudad no era bien considerada ni aun entre los propios galileos. Como dijo en una ocasión Natanael: (Jn 1:46) "¿De Nazaret puede salir algo de bueno?".
Y luego, cuando iba a ser bautizado, él mismo se colocó entre los pecadores que eran bautizados por Juan. Él, que estaba completamente libre de pecado, se puso en medio de aquella compañía de pecadores.

¿Por qué Jesús fue a Juan el Bautista para ser bautizado?

El bautismo de Juan era un bautismo de arrepentimiento, y estaba destinado a los pecadores que deseaban un cambio de vida. ¿Qué tenía que ver tal bautismo con Jesús? ¿No estaba él sin pecado? De hecho, tal como nos dice el evangelio de Mateo, hasta el mismo Juan se opuso en principio cuando Jesús le pidió que lo bautizara (Mt 3:14). ¿Por qué entonces fue bautizado Jesús?
Como ya hemos dicho, aquí comienza el ministerio público de Jesús, así que, el hecho de que él no se dirigiera a los líderes religiosos en el templo, sino que fuera a buscar a Juan el Bautista, por un lado, confirmaba plenamente a Juan como profeta de Dios y por otro, marcaba desde un principio su distancia con la religión oficial de su tiempo.
Pero sin duda, la razón más importante por la que bajó a las aguas juntamente con el pueblo pecador, fue con el fin de identificarse con él, anticipando el momento en que había de ser "hecho ofrenda por el pecado". Jesús, el único hombre santo e inocente, se presentaba como representante de todos los pecadores, tal como lo había anunciado el profeta Isaías.
(Is 53:6) "Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros."
Podemos decir que este fue el primer paso de un camino que le conduciría hasta la Cruz.

Jesús es "ungido" por el Espíritu

El hecho de que durante su bautismo el Espíritu Santo descendiera sobre él, no implica que Jesús no tuviera el Espíritu Santo antes de este momento. Si Juan el bautista había sido lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre (Lc 1:15), ¡cuánto más el Señor Jesús, que fue engendrado por el Espíritu Santo estaría lleno de él! (Lc 1:35) (Mt 1:20).
Lo que ocurrió en esta ocasión es que el Espíritu Santo vino sobre él para ungirle para la misión que había venido a llevar a cabo. Recordemos que en los tiempos del Antiguo Testamento se ungía a los reyes y a los sacerdotes derramando aceite sobre sus cabezas, encomendándoles la función y el ministerio al que habrían de servir. Y podemos decir, que al ser ungido, Jesús comenzó a ejercer públicamente como el Mesías prometido por las Escrituras. Esta es la interpretación que hace también el apóstol Pedro:
(Hch 10:37-38) "Vosotros sabéis lo que se divulgó por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que predicó Juan; cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret..."

El Espíritu Santo en forma de paloma

¿Por qué fue la tercera persona de la Trinidad representada en forma de paloma? Tal vez con el objeto de dar a entender la pureza, bondad, serenidad y gracia características que identifican al Espíritu Santo. Tanto la opinión popular como las Escrituras (Sal 68:13) (Cnt 6:9) (Mt 10:16) asocian estas cualidades con la paloma.
En el Antiguo Testamento Dios se presentaba como "águila" (Ex 19:4) (Dt 32:11), ave de presa y gran poder, para proteger a su pueblo contra los enemigos, pero en el Evangelio toma la forma de la mansa paloma y de la gallina protectora de sus polluelos (Mt 23:37).

Los cielos se abrieron

La Escritura dice que los cielos se rasgaron, literalmente, fueron "partidos como una vestidura". Esta es la misma palabra que los evangelistas emplearon para describir lo que sucedió luego con el velo del templo (Mt 27:51) (Mr 15:38) (Lc 23:45). De hecho, "rasgar" una tela significa "abrirla" y para los orientales el Cielo era como una "tienda" donde Dios moraba, imagen que encontramos en (Is 40:22).
Por primera vez desde la inocencia de Adán, se hallaba un Hombre sin pecado en la tierra y por lo tanto no había obstáculo alguno entre él y el cielo.
Era el cumplimiento de la oración y la súplica del profeta Isaías.
(Is 64:1) "¡Oh, si rompieses los cielos, y descendieras..."
Su petición se basaba en el hecho de que el "cielo cerrado" era señal de la ira de Dios contra la humanidad pecadora (Dt 11:17) (1 R 8:35) (2 Cr 6:26) (2 Cr 7:13) (Lc 4:25).

La voz del Padre: "Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia"

Como hemos visto, Jesús se presentó juntamente con los pecadores para ser bautizado. Sin embargo, él no era un pecador, y esto es lo que vino a confirmar el Padre desde el cielo por medio de esta declaración.
Al mismo tiempo, Dios Padre proclamaba el amor inefable y maravilloso que había existido entre el Padre y el Hijo por toda la eternidad.
Y además de expresar esta relación singular y única, anunciaba también la plena aprobación del Padre a la misión del Hijo de buscar y salvar a los que estaban perdidos, y le aceptaba como el Mediador, el Sustituto y el Fiador del nuevo pacto.

Conclusión

La Obra de la redención es la del Trino Dios:
  • El Padre la ordenaba y aprobaba.
  • El Hijo llevaba a cabo la Obra.
  • El Espíritu Santo investía al Siervo.
Cristo se ofreció a sí mismo como el Siervo y fue aceptado por el Padre. Cristo es un ejemplo de consagración personal:
  • Obediencia al Padre.
  • Compromiso con el Reino de Dios.
  • Humillación Personal.
  • Vida en la plenitud del Espíritu Santo.

Preguntas

1. ¿Por qué cree que los cuatro evangelistas dejan constancia del bautismo de Jesús?
2. ¿Por qué fue Jesús para ser bautizado por Juan el Bautista?
3. ¿Por qué el Espíritu Santo descendió sobre Jesús en su bautismo?
4. ¿Cree que hay alguna relación entre el hecho de que los cielos se abrieran cuando Jesús fue bautizado y que el velo del templo se rasgara cuando Jesús murió en la cruz? Razone su respuesta.
5. Explique la presencia de cada una de las tres Personas de la Trinidad en este pasaje.

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