Estudio bíblico de Proverbios

Predicación escrita y en audio de Proverbios 6:24-8:9

Proverbios 6:24-8:9

Estimado oyente, volvemos hoy en este estudio del Libro de Proverbios, al capítulo 6. Entraremos hoy en un área que ya hemos visto antes y continuará hasta el próximo capítulo. El nuevo párrafo se titula

Una advertencia contra los pecados sexuales

Ahora el escritor regresó al tema de un pecado ampliamente difundido en le sociedad contemporánea; los pecados sexuales.

La advertencia al joven se refiere nuevamente a la mujer extraña, a la prostituta. Es ella la que probablemente, puede arruinar la vida de un joven y mucho más que cualquier otra cosa. Los pecados sexuales, los pecados de adulterio son grandes pecados de nuestra época. Nadie podría calcular las vidas que se han destruido completamente a causa de ellos. ¡Cuántos matrimonios están hoy rotos por ese motivo! Podemos ver este tema del triángulo amoroso una y otra vez en las películas, novelas, y canciones populares. Los protagonistas son siempre un matrimonio y una tercera persona, un hombre o una mujer, que llega y rompe el matrimonio. El libro de los Proverbios tiene mucho que decir sobre esta situación. Y vamos a comenzar hoy leyendo los versículos 24 y 25, de este capítulo 6, donde dice:

"Para guardarte de la mala mujer, de la suave lengua de la mujer extraña. No codicies su hermosura en tu corazón, ni te prenda ella con sus ojos"

El joven no debía permitir que la belleza de aquella mujer encendiera su pasión. Acabamos de leer en Proverbios 4:23, Sobre toda cosa que guardes, guarda tu corazón, porque de él mana la vida. Observemos que se le advierte al joven sobre sus halagos, su belleza, y el parpadeo de sus ojos. El Señor Jesús dijo en Mateo 5:27 y 28: 27»Oísteis que fue dicho: "No cometerás adulterio". 28Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. Todo el pensamiento pecaminoso comienza en el corazón humano. Continuemos leyendo el versículo 26 de Proverbios 6:

"Porque la ramera solo pretende del hombre un bocado de pan, pero la adúltera busca la vida del hombre."

¡Cuántas vidas se han arruinado de esta manera! Nos sorprendería saber la cantidad de personas dispuestas a implicarse en esas situaciones y la cantidad de gente que están siendo objeto de chantajes a causa de haber practicado sexo ilícito. ¿Y cómo comienza a prepararse una situación así? El Señor dijo que el proceso comienza en el corazón y sabía lo que decía porque El nos creó y por lo tanto nos conoce a la perfección. El consejo es No codicies su hermosura en tu corazón. Allí es donde se inicia la atracción y la codicia.

Después el escritor formuló unas preguntas penetrantes: leamos el versículo 27:

"¿Pondrá el hombre fuego en su seno sin que ardan sus vestidos?"

La respuesta a esta pregunta resulta obvia. Y dice el versículo 28:

"¿Andará el hombre sobre brasas sin que se quemen sus pies?"

Sabemos que los fanáticos son capaces de hacer esto. Pero uno siempre se quema los pies cuando camina sobre las brasas, de eso no hay duda. Ahora, en el versículo 29, dice:

"Así le sucede al que se llega a la mujer de su prójimo, pues no quedará impune ninguno que la toque."

Si un hombre comete adulterio, no puede declararse inocente. No importa lo que él diga. Y aquí se nos da una ilustración en el versículo 30, que dice:

"No se desprecia al ladrón, si roba para saciarse cuando tiene hambre."

Si un hombre tiene hambre y roba, sentimos simpatía por él. En cierta ocasión un hombre fue arrestado por robar y se descubrió que él tenía unos niños en su casa que estaban padeciendo hambre. En un caso así, uno no le juzgaría, sino que trataría de ayudarle. Leamos también el versículo 31, de este capítulo 6, de Proverbios:

"Y si es sorprendido, pagará siete veces: tendrá que entregar cuanto tiene en su casa."

Es decir, que tendrá que hipotecar su casa para devolver lo que debe. Luego continúa diciendo en los versículos 32 y 33

"También al que comete adulterio le falta sensatez; el que tal hace corrompe su alma. Heridas y vergüenza hallará, y su afrenta nunca será borrada."

El cometer adulterio es algo que deja una cicatriz para toda la vida. En algunos casos hemos visto que la parte culpable regresa, pide perdón y es perdonada. Pero hemos seguido la trayectoria de esos casos y la mayoría no logra reconstruir un hogar feliz. Solo la acción del Espíritu Santo, actuando en corazones sensibles a su obra, puede restaurar este tipo de situaciones. El recuerdo de un adulterio no se borra fácilmente. Así que teniendo en cuenta las consecuencias, el cometerlo revela una falta total de conocimiento. Puede destruir una familia, y las vidas que la componen.

Continuemos leyendo los versículos 34 y 35 de Proverbios 6:

"Porque el hombre enfurecido por los celos no perdonará en el día de la venganza; no aceptará compensación alguna, ni querrá perdonar aunque le aumentes el pago."

Como vemos, las advertencias y consejos terminan detallando las trágicas consecuencias del adulterio, que hace desbordar las pasiones humanas fuera de todo control. Llegamos ahora a

Proverbios 7

Ahora, el capítulo 7, continúa tratando este mismo tema. El pensamiento principal que encontramos aquí es la advertencia contra la mujer de moral ligera. Y en los primeros 4 versículos leemos:

"Hijo mío, guarda mis razones y atesora para ti mis mandamientos. Guarda mis mandamientos y vivirás, y guarda mi enseñanza como a la niña de tus ojos. Átalos a tus dedos, escríbelos en la tabla de tu corazón. Di a la sabiduría: "Tú eres mi hermana", y llama parienta a la inteligencia"

Ahora, después de haber dicho esto, el escritor va a dirigirse a casos concretos de la vida real. Y dice el propósito en el versículo 5:

"Para que te guarden de la mujer ajena, de la extraña que suaviza sus palabras."

Y entonces ahora menciona casos específicos. Leamos loe versículos 6 al 9:

"Miraba yo por la ventana de mi casa, a través de mi celosía, cuando vi entre los ingenuos, observé entre los jóvenes, a un joven falto de sensatez. Pasaba él por la calle, junto a la esquina, e iba camino de la casa de ella, al atardecer, cuando ya oscurecía y caía la oscuridad y las tinieblas de la noche."

Este joven del relato salió a caminar por la calle equivocada. Y sigue el relato en los versículos 10 al 14:

"En esto, una mujer le sale al encuentro, con atavío de ramera y astucia en el corazón. Alborotadora y pendenciera, sus pies no pueden estar en casa. Unas veces está en la calle, otras veces en las plazas, al acecho en todas las esquinas. Se asió de él y lo besó. Con semblante descarado le dijo: Sacrificios de paz había prometido, y hoy he cumplido mis votos"

Observemos que la protagonista es una mujer religiosa. Le quiere hacer creer al joven que ella se encuentra en una buena relación con Dios. Le dice que había cumplido con sus sacrificios de paz y reconciliación. (La persona que ofrecía el sacrificio de reconciliación recibía una porción de carne de la víctima para comerla con sus familiares y amigos en un banquete sacrificial. (Lev.7). Con esta expresión la mujer está diciendo que en su casa hay comida abundante.) Escuchemos el versículo 15:

"Por eso he salido a encontrarte, buscando con ansia tu rostro, y te he hallado."

En otras palabras, "te he estado buscando toda mi vida y al fin te he encontrado". Leamos los versículos 16 al 20:

"He adornado mi cama con colchas recamadas con lino de Egipto; he perfumado mi lecho con mirra, áloes y canela. Ven, embriaguémonos de amor hasta la mañana; disfrutemos de amores. Porque mi marido no está en casa; se ha ido a un largo viaje. La bolsa del dinero se llevó en la mano, y no volverá a su casa hasta la luna llena."

Para tranquilizarle le asegura que el hombre de la casa está ausente y no regresará hasta un día determinado. Y dicen los versículos 21 al 23:

"Así lo rindió, con la suavidad de sus muchas palabras, y lo sedujo con la zalamería de sus labios. Al punto se marchó tras ella, como va el buey al degolladero o como va el necio a prisión para ser castigado; como el ave que se arroja contra la red, sin saber que va a perder la vida hasta que la saeta traspasa su corazón."

El lenguaje aquí es muy figurativo. Y por cierto que es un lenguaje bastante fuerte. Ahora tenemos la advertencia; leamos los versículos 24 al 27:

"Ahora pues, hijos, escuchadme; estad atentos a las razones de mi boca: No se desvíe tu corazón a los caminos de ella; no yerres en sus veredas, porque a muchos ha hecho caer heridos, y aun los más fuertes han sido muertos por ella. Camino del seol es su casa, que conduce a las cámaras de la muerte."

La advertencia ha de ser tomada literalmente, y hay también una aplicación espiritual para usted y para mí. La Biblia tiene mucho que decir sobre el adulterio espiritual. Dios lo llamó así cuando Su pueblo le dejó para ir tras los ídolos. Ellos resultaron atrapados por la idolatría y fueron subyugados como pueblo. Se apartaron del Dios vivo y verdadero. Iban a estar unidos a Él, pero se separaron. Estaban realmente comportándose como una ramera; estaban siendo infieles y falsos hacia El. En eso consiste el adulterio espiritual.

El creyente deberá mantenerse alerta frente a los esfuerzos de los promotores de ciertas sectas, que se destacan por su celo y persistencia en aproximarse directamente a las personas. Ellos también se presentan de una manera atractiva, con una actitud amable, a veces con halagos, con la intención de seducir, en fin, el objetivo de ellos es apartar al cristiano de Cristo, con el propósito de integrarle en su sistema. Los esfuerzos por hacer caer al cristiano en el adulterio espiritual se llevarán a cabo por medios de difusión como radio y televisión. Por ello insistimos en la importancia que para los cristianos tiene una relación íntima con Cristo, una gran dependencia del Espíritu Santo y un buen conocimiento de las Sagradas Escrituras. Solo así el cristiano podrá mantener su libertad y la fidelidad a su Señor, evitando ser seducido por sectas extrañas, como le sucedió al antiguo pueblo de Israel, que fue arrastrado por la idolatría, cayendo en el adulterio espiritual, lo que les condujo a ser esclavizados por otros pueblos. Y así llegamos ahora

Proverbios 8:1-9

Aquí en este capítulo el joven ha estado examinando la literatura de diferentes universidades; y el colegio de la sabiduría y el colegio de los insensatos, rivalizan en tratar que él se matricule en sus estudios. En este capítulo vemos que la sabiduría le está enviando una invitación que incluye una nota de urgencia. El joven está experimentando cierta presión. La campana de la escuela estará pronto llamando a los alumnos a las clases, y todos quieren que este joven se matricule. Escuchemos lo que dice el primer versículo de este capítulo 8 de Proverbios, en el cual

La sabiduría llama al joven

"¿Acaso no clama la Sabiduría y alza su voz la inteligencia?"

Como hemos visto el joven ha sido atraído para que deje la escuela de la sabiduría. Créame, estimado oyente, los cultos y sectas se encuentran por la calle llamando a las puertas.

El pueblo de Dios debería estar haciendo lo mismo. Vemos que algunas buenas organizaciones, especialmente las que están trabajando entre los jóvenes, están llamando a las puertas de las casas para dar su testimonio personal. Y es positivo que expongan breve y abiertamente lo que creen, siempre y cuando no sean insistentes allí donde no se les quiera recibir, y actúen con buena educación y tacto. La sabiduría y la inteligencia deberían exponer su voz. Y luego, los versículos 2 al 4, dicen:

"Apostada en las alturas junto al camino, en las encrucijadas de las veredas, junto a las puertas, a la entrada de la ciudad, a la entrada de las puertas da voces: ¡A vosotros, hombres, llamo; mi voz dirijo a los hijos de los hombres!"

Esto es lo que estamos tratando de hacer por medio de la radio. Estamos tratando de enviar un llamado para que los jóvenes vengan a la escuela de la sabiduría, para que lleguen a la sabiduría por medio de la persona de Cristo. Cristo ha sido hecho para nosotros sabiduría y debemos ir a Cristo. Leamos ahora el versículo 5 de Proverbios 8:

"Ingenuos, aprended discreción; y vosotros, necios, entrad en cordura."

¿Está dispuesto usted, estimado oyente, a adoptar esa posición, de admitir que usted no es una persona adecuada? ¿Puede usted decir que es un pecador y que en realidad no tiene ningún problema intelectual? Es sorprendente escuchar a muchas personas hablar así. Cierto joven vino y dijo: "Tengo un problema intelectual con respecto a la Biblia". ¿Y sabe usted cuál era el problema? Tenía un problema con un pecado, que no quería dejar. Por la experiencia hemos descubierto que si una persona tiene un problema similar con un pecado, y acude a Cristo con ese problema, con frecuencia esos problemas intelectuales se resuelven Y luego, los versículos 6 al 8 de este capítulo 8 de Proverbios, dicen:

"Escuchad, porque voy a decir cosas excelentes, voy a abrir mis labios para cosas rectas. Porque mi boca dice la verdad, y mis labios abominan la impiedad. Justas son todas las razones de mi boca: nada hay en ellas perverso ni torcido"

¡Qué cuadro el que tenemos aquí! Muchas personas hablan de errores y problemas en la Biblia. Hay varios libros escritos sobre problemas en la Biblia. Reconocemos que a algunas personas inteligentes les pueda parecer que hay problemas en la Biblia. Todos los que estudiamos la Biblia en algún momento, especialmente al comenzar a estudiarla, hemos creído ver algún problema, y aun en el día de hoy hay algunas cosas que no entendemos. Pero el problema, realmente, no se encuentra en la Palabra de Dios. El problema está en la mente y el corazón del ser humano. Porque en las palabras de sabiduría no hay nada tergiversado o perverso. Y el versículo 9 dice:

"Todas son claras para el que entiende y rectas para los que han hallado sabiduría."

¿Se da cuenta, estimado oyente? si es verdaderamente sabiduría va a ser algo sencillo, que apelará a las personas sencillas. Estamos muy agradecidos a Dios que no hizo que el evangelio resultara atractivo nada más que para personas de suma inteligencia. Si hubiera sido así, muchas personas habrían quedado apartadas de toda comprensión del mismo. Este es un mensaje que puede ser comprendido por las personas sencillas. Y es en realidad un mensaje sencillo.

Hay un pasaje muy interesante en las Sagradas Escrituras, en la Segunda Epístola a los Corintios, y al cual hemos hecho referencia varias veces. Creemos que es absolutamente profundo, aunque muy sencillo. Y nos referimos al pasaje que se encuentra en el capítulo 3 de esa Segunda epístola a los Corintios, versículos 13 y 14; y allí dice: No como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que había de desaparecer. Pero el entendimiento de ellos se embotó, porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo sin descorrer, el cual por Cristo es quitado.

Ahora, alguien podría decir: "Bueno, si no pueden comprender porque existe un velo sobre sus ojos, entonces ellos no son responsables". Bueno, eso es lo que muchos están diciendo en el presente, que tienen como un velo sobre sus mentes y no pueden comprender la Biblia. Pero veamos los versículos siguientes, los versículos 15 y 16 de este capítulo 3, de la Segunda epístola a los Corintios, que dicen: Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. Pues, bien, aquí dice que el velo está puesto sobre el corazón de ellos. Pero cuando se conviertan al Señor, el velo será quitado. Ese velo que se encuentra en el corazón de ellos será quitado cuando ellos se conviertan al Señor. Entonces, podemos notar que el problema no existe en la cabeza, en la mente ? sino que es un problema del corazón.

Hablemos directamente entonces, hagamos referencia a las cosas que nos tocan en nuestra vida diaria. No diga que hay problemas intelectuales que le mantienen alejado del Señor. El problema es que hay pecado en su vida, hay cosas en su vida que usted no quiere cambiar. Usted no quiere inclinar su cabeza y su corazón, y acercarse a Jesucristo. Ese es su problema. Observe que cuando el corazón se convierta al Señor, ocurrirá algo sorprendente: el velo será quitado. Y los problemas se resolverán.

Se ha hecho referencia a un hombre, gran intelectual de la Edad Media que dijo: "Yo tenía muchos problemas hasta que llegué a Cristo". Podemos decir que esos problemas son intelectuales, pero realmente son problemas del corazón. La Palabra de Dios es clara. El mensaje del Evangelio es tan sencillo que no puede ser mal entendido. Pero sí puede haber una resistencia intencionada, deliberada, al evangelio. Y ese es un problema del corazón.

Y esa es la razón por la cual muchos utilizan la Palabra de Dios como si fuera un contador Geiger. Un contador de ese tipo sirve para indicarle al ser humano donde hay uranio. Y la reacción ante la Palabra de Dios indicará donde hay un corazón que cree. Hay algunas personas que aman la Palabra de Dios, y entonces la aguja del contador se agitará. Sin embargo, habrá otros que tienen una expresión muy piadosa sobre su rostro y utilizan un vocabulario muy espiritual, que cuando se acercan a la Palabra, no manifiestan ninguna vida ni actividad. El contador indica que están espiritualmente muertos. En realidad, se resisten a la Palabra de Dios.

Muchas veces ha habido personas que nos han pedido que hablemos con gente que resiste a la Palabra de Dios. Les decimos que nuestra tarea consiste simplemente en difundir y enseñar la Palabra. El Señor tratará con los que se resisten u oponen a ella. Durante muchos años en el ministerio cristiano hemos visto como el Señor se encarga de tratar con esas personas. El tiene formas de comunicarse, de llegar a cada persona en su necesidad personal. Su Espíritu actúa hoy en el mundo, y Él puede llegar hasta los rincones más escondidos del ser humano, allí donde se encuentra el verdadero problema que ata a muchas personas, y Cristo, por su victoria en la cruz, puede romper toda ligadura que impide que una persona acepte por la fe al Señor Jesucristo como su Salvador.

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